Un ciudadano extranjero fue condenado ayer a tres años y un día de prisiónpor intentar pasar 3,75 kilogramos de droga (hachís) escondida debajo de la ropa, adosada al cuerpo.
Cuando, un día a finales del mes pasado, se dirigía a embarcar en la Estación Marítima, los agentes de la Guardia Civil le dieron el alto. El posterior registro descubrió casi cuatro kilogramos de droga.
Al tratarse de una cantidad superior a 2.400 gramos, el infractor fue detenido por los agentes e ingresó de manera preventiva en prisión. Tras el juicio de ayer la sentencia es firme, debido a que el acusado se conformó tanto con los hechos del que era acusado como de la pena impuesta, que también incluye una multa en forma de cuantía económica.





