La defensa alega que se pudo producir un fallo en la custodia del vehículo.
El juzgado de lo Penal número dos de Ceuta acogió ayer el juicio celebrado contra dos jóvenes portugueses acusados de tráfico de hachís hacia la península. La vista tuvo que ser suspendida al devolverse las actuaciones a la fase de instrucción para intentar aclarar ciertas cuestiones que la defensa considera claves.
Lo curioso de este caso es que los dos acusados fueron detenidos durante el mes de junio cuando intentaban ingresar en un ferry con una pequeña cantidad de droga, sobre 400 gramos entre los dos. Ambos fueron llevados a comisaría y el coche se habría quedado en un parking del puerto, presuntamente sin vigilancia según el parte de la Guardia Civil, quien podría certificar en las diligencias que ese mismo día se había examinado en profundidad el coche sin encontrar más droga. Al día siguiente los chicos fueron puestos en libertad y cuando cogieron su coche para regresar a su lugar de origen se detectó la presencia de cuatro kilos más de hachís ocultos. El problema, según la defensa, es que el vehículo tenía 3 kilómetros más que el día anterior cuando les detuvieron y se encontraba en malas condiciones. El parte de la Benemérita del día anterior describía el estado del coche como bueno, por lo que la defensa cree que se produjo algún tipo de fallo en la cadena de custodia del vehículo y la droga que se encontró el segundo de los días podría no pertenecer a los dos acusados. Por ello pidieron que se realizara alguna prueba encaminada a certificar la custodia del coche.





