La falta de suelo en Ceuta es un hándicap que condiciona en la mayor parte de las ocasiones el crecimiento de nuestra ciudad. Es una de esas especificidades conocidas que nos obligan a exigir contraprestaciones lógicas y solidarias a estamentos nacionales y europeos. La salida de una empresa que está dispuesta a la construcción de una clínica privada en nuestra ciudad, con una inversión de diez millones de euros y que está encontrando dificultades añadidas por esa falta de suelo está fomentando a la Ciudad Autónoma a intentar buscar soluciones alternativas. El equipo de gobierno de Vivas se está mojando como es su obligación, pero en Ceuta, en este tipo de actitudes, también se echa de menos la labor de la Administración General del Estado, porque no nos olvidemos que el ramo de Defensa tiene más de un tercio del suelo ceutí. Ceuta necesita de actitudes especiales, no comparables con otros lugares, porque las circunstancias son distintas y bueno sería que rectificaran.





