El grupo se niega a firmar un documento para su traslado a un CIE por miedo a represalias.
“Seguiremos frente a la Comisaría el tiempo que haga falta”, comenta uno de los 15 ciudadanos del Congo que, desde hace una semana, acampan en el Paseo de Colón, donde se encuentran las dependencias de la Policía Nacional.
Mientras que los inmigrantes huyen de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en ciudades como Barcelona o Madrid, en Ceuta acuden a la Jefatura Superior para solicitar su traslado a la península. No es el único grupo que ha optado por esta postura ya que, la semana pasada, un colectivo de cameruneses protagonizó una protesta similar, recordaron quienes ahora ocupan el acerado con su equipaje y mantas.
Uno de los subsaharianos muestra un documento proporcionado por la Policía Nacional para que acredite su consentimiento con el inicio de su proceso de repatriación, previo paso por un Centro de Internamiento para Extranjeros, CIE. Todos se han negado a su firma, al contrario que los cameruneses. Los congoleños temen que, si plasman su rúbrica, el Ministerio de Interior pueda tomar represalias contra ellos al estar identificados.
La ausencia de un acuerdo de repatriación con el Congo, a causa del frágil equilibrio de este país africano, concede al grupo una oportunidad de permanencia en España. En el caso de los cameruneses, cinco partieron la semana pasada a un CIE.





