El incendio en el 'Passió per Formentera' ha puesto encima de la mesa la seguridad en el transporte marítimo en el Estrecho de Gibraltar. Un transporte de pasajeros que durante los 365 días del año llleva a más de veinte rotaciones entre los puertos de Ceuta y Algeciras. En esta ocasión, los protocolos de seguridad establecidos han funcionado a la perfección y la tripulación del barco de Balearia pudo sofocar el fuego en pocos minutos, aunque lo peor, desde luego, fue que el buque quedara al pairo en aguas del Estrecho durante varias horas a la espera de la llegada de los remolcadores.
Los principales perjudicados fueron los casi cien pasajeros que embarcaron a las seis de la mañana y que tenían previsto llegar al otro lado del Estrecho noventa minutos después. Además, se da la circunstancia que cuando alguien coge el primero de los barcos en dirección a Algeciras es que tiene importantes conexiones con otros medios de transporte o la realización de reuniones o citas a horas temprana. Al final, quedaron todas suspendidas y hasta cerca de la una de la tarde no pudieron nuevamente tocar tierra otra vez en nuestra ciudad.
También es verdad que a pesar del gran número de rotaciones que se realizan cada año no son muchos los incidentes que se producen de estas caracerísticas. Lo que debe hacerse es reflexionar sobre la importancia de las medidas de seguridad. Hechos como los que se vivieron en la jornada de ayer deben reforzar todos los tipos de protocolos que se establezcan porque al final, lo mas importante, es la seguridad de todos los que viajaban a bordo del barco.






