Los acusados eran tres jóvenes marroquíes que usaron una navaja para robar un teléfono móvil a dos personas diferentes.
El magistrado del juzgado de lo Penal número dos dictó ayer sentencia firme condenatoria contra tres jóvenes marroquíes acusados de cometer dos delitos de robo con violencia e intimidación cada uno del artículo 242 del Código Penal. La condena que se les impuso fue de dos años por cada delito, es decir, que cada uno de los acusados deberá cumplir una privación de libertad de cuatro años en total. Además, el magistrado les impuso el pago de unas indemnizaciones para las víctimas por los daños producidos en sus pertenencias sustraidas.
Los hechos por los que los tres jovenes fueron condenados tuvieron lugar el día 5 de marzo, cuando los acusados utilizaron una navaja para amedrentar a dos personas (un hombre y una mujer) y robarles sus teléfonos móviles e incluso una cadena que la chica llevaba al cuello. El primero de los robos se produjo sobre las 20.00 horas en la playa del Chorrillo, mientras que el segundo se produjo a las 20.40 horas en la avenida Alcalde Sánchez Prados (Gran Vía).
Los tres acusados admitieron ser los autores criminalmente culpables de los hechos recogidos en el escrito de acusación conformándose con la pena que les ofrecía la representante del Ministerio Fiscal, previo acuerdo con las partes. Esto supuso una considerable rebaja de la pena de prisión que el Ministerio Público solicitaba.
Previamente, el Fiscal se opuso a la sustitución de la pena de cárcel por la expulsión del territorio nacional, condición que también fue aceptada por las partes en el acuerdo.
El magistrado dictó la firmeza de la sentencia una vez que tanto la acusación como la defensa y el Fiscal manifestaron que no iban a recurrir el fallo que se estaba dictando en el acto de la vista oral que se celebraba.






