Un hombre fue condenado ayer por la magistrada del juzgado de lo Penal número uno a cumplir tres años y cuatro meses de prisión por la comisión de un delito contra la salud pública.
La jueza le impuso además el pago de una multa de más de 36.000 euros con tres días de responsabilidad personal subsidiaria, aunque el acusado se declaró insolvente. La titular del juzgado le advirtió de que se le investigaría el patrimonio y que, si se diera el caso, se le embargarían los bienes para pagar la multa.
Los hechos por los que el hombre fue condenado tuvieron lugar el pasado día 25 de febrero en la estación marítima de Ceuta. La Guardia Civil detuvo al acusado cuando se disponía a embarcar en un ferry con destino a Algeciras. El hombre viajaba en coche que llevaba ocultos 24,9 kilogramos de hachís. La droga iba escondida bajo los asientos y en los huecos de los paneles laterales. En total, la Benemérita se incautó de más de 45 bloques de sustancia estupefaciente.
El acusado se conformó con la pena que le ofrecía la representante del Ministerio Fiscal, con lo que admitió ser el autor criminalmente culpable de los hechos contenidos en el escrito de acusación. Este acuerdo supuso que el Fiscal rebajara su petición en cerca de siete meses de prisión, cuatro de la pena de cárcel y casi tres de la responsabilidad personal subsidiaria. La magistrada decretó además el comiso del vehículo y la sustancia intervenidos y le impuso el pago de las costas procesales.





