El salto masivo a la valla sucedido ayer se ha caracterizado, no sólo por el alto número de inmigrantes que lograron superar el vallado, sino por ser uno de los más violentos que se ha vivido en esta ciudad. Los servicios sanitarios tuvieron que atender a un gran número de heridos, además de por los daños habituales de las concertinas, por los métodos ocupados en esta ocasión por los inmigrantes.
Cal viva, cizallas y hasta bolsas con heces con la intención de cruzar a este lado de la valla y todo traducido en 22 agentes de la Guardia Civil heridos y poco más de un centenar de subsaharianos con los típicas heridas de las cuchillas. Un episodio negro en la historia de Ceuta y cuya violencia no ha tenido precedentes.
Sin embargo, esta escena debería ser también una llamada a la prudencia, a no generar más caos del que ya se sucedió en la jornada de ayer.
Es obvio que ayer la Guardia Civil fue una de las dos víctimas del drama de la inmigración. Los agentes no estaban preparados, ni para este salto masivo ni tampoco para la virulencia con la que se actuó. No hubo que lamentar pérdidas humanas por ninguna de las dos partes, pero después de lo sucedido, la Benemérita advierte que si se sigue procediendo de la misma manera llegará el momento en el que los daños sean mayores.
Por lo tanto, una vez sucedido este episodio hay que llamar a la calma después de tanto caos, sobre todo a la hora de emitir comentarios o propiciar actuaciones que no hagan más que empeorar la situación.
Por lo tanto se exige un pronunciamento ya por parte del Gobierno de España y de la Unión Europea para que atienda esta situación que no puede continuar así.







« Es obvio que la guardia civil fue ayer una de las victimas»....¿ De verdad?.Así, sin sonrojo alguno.
A ver si le queda claro : unos fueron las VICTIMAS ( la guardia civil )y los otros , los AGRESORES ( sí, los pobrecitos inmigrantes que vienen a buscarse la vida ).
Y por más vueltas que se le quiera dar, no son comparables. La pena es que por cumplir con su obligación, y sin permiso para utilizar material disuasorio, tendremos una desgracia. Lo triste será que no venderá en los medios