Durante los meses de negociaciones tras las elecciones del 20D critiqué la actitud que mantenían los cuatro grandes líderes políticos, porque estaban demostrando más preocupación por sus propias carreras políticas que por la petición que habían hecho los españoles para que llegaran a pactos. Ahora, medio año después, las circunstancias han cambiado y, desde luego, aplicarle al Partido Popular el famoso cordón sanitario para dejarlo aislado, no vale. Y no vale, porque resulta que el gran ganador de estos comicios se llama Mariano Rajoy Brey y los perdedores han sido los demás, lease Pedro Sánchez, Albert Rivera y Pablo Iglesias.
La primera deducción que se debe hacer, tanto en diciembre como ahora en junio, es que si el Partido Popular ha sido capaz de ganar entonces e incrementar en 14 su número de escaños el 26J con la que le ha caído encima, de manera principal con la lacra de la corrupción, con una ristra de imputados casi a diario, es que las demás formaciones no saben conectar con los españoles. Es decir, que esos líderes es mejor que dejen el paso a otros nuevos, han quedado invalidados. Porque si no han sido capaces de desbancar a Rajoy en estos momentos es que nunca lo harán.
No me ha gustado, pero nada de nada, que el PSOE haya dicho por activa y por pasiva que no piensa entrar en un Gobierno con el Partido Popular, ni que tampoco le falicitará a Rajoy ser presidente del Gobierno con la abstención de sus diputados. Y, por otro lado, Albert Rivera que se ha hartado de exigir que Mariano Rajoy debe marcharse para que Ciudadano acepte apoyar a los populares.
Nos hemos visto abocados a unas segundas elecciones porque los partidos políticos fueron incapaces de ponerse de acuerdo durante varios meses. ¿A qué aspiran Sánchez o Rivera, los dos grandes perdedores, a qué tengamos que volver a las urnas en el mes de diciembre? Es urgente y casi un asunto de Estado que España tenga un gobierno salido de las elecciones y que pasemos ya del Gobierno en funciones. No sólo por todos los problemas que ya teníamos esperando a la cola para ser solucionados, sino porque ahora se ha añadido la salida del Reino Unido de la Unión Europea.
Hacen falta más estadistas y menos políticos que buscan una solución a su modo de vida, porque no saben hacer otra cosa, pero nada.





