No me voy a extender más sobre el tema de nuestra querida Tigresa, la gatita envenenada hace unos días en Patio Páramo. Algo que añadir (aunque la foto ya ha salido en El Faro, yo mando la mía): la persona noble y buena que ha colocado en el lugar donde habitaba Tigresa con sus gatitos una gran piedra en su memoria. ¡Mil gracias y buenos deseos! Ya se sabe, y si no lo repito: en la piedra se puede leer Mamá y ver una cruz pintada, aparte de flores colocadas alrededor (yo también le puse). Me consta que esta misma persona es la que días atrás recogió del contenedor a la gata y la llevó a enterrar. Me imagino quién puede haber sido. Con personas así merece la pena tener amistad y buena comunicación.
Los maestros del Colegio ‘Andrés Manjón’ están muy fastidiados por el picado de pulgas a alumnos y demás personal. Por supuesto se lo achacan a los gatos, ¿a quiénes si no? Estoy segura de que a muchos docentes del centro escolar les gustan los animales, pero en ningún momento han dicho nada. ¿No se habían dado cuenta antes de que ya hace tiempo de los cuatro o cinco contenedores que estaban justo pegando al Colegio y donde se acumula todo tipo de basura? De esto no se habían cerciorado, pero con el tema del envenenamiento de Tigresa han saltado las alarmas y la culpa de todo la tienen los gatos. Mira por dónde han estado fumigando el centro escolar y con los niños dentro; algunos de estos han salido perjudicados, ¡vaya manera de hacer las cosas! En este pueblo habría que fumigar ciertos lugares, que falta hace. Ciertos animales suelen ser prolíficos y esto lo sabemos, al igual que desgraciadamente, todavía hay padres de familias llenos de hijos, en donde la higiene y limpieza brillan por su ausencia, y no precisamente pertenecen al tercer mundo.
Las autoridades de este pueblo deberían personarse en algunos lugares donde la mugre, la dejadez y la falta de limpieza es obvia. Adornar y arreglar el centro de la ciudad está muy bien, yo soy la primera en estar orgullosa de ello, pero Ceuta, nuestra ciudad querida, no es tan sólo el Revellín y adyacentes; hay dejadez en barriadas, lugares por los que se pasa en los que observas cosas que deberían desaparecer o adecentar el lugar. Pronto mandaré una foto-denuncia en la que se puede ver lo que estoy diciendo.
Y para terminar añado diciendo que esas mamás y papás que ponen a sus niños a hacer pipí en medio de la calle, mientras una procesión de Semana Santa está pasando o mismamente, durante la Cabalgata de Reyes, haciendo la delicia de todos, busquen afanosamente otro lugar, como es el servicio público de cualquier cafetería, que en Ceuta, afortunadamente hay muchas. ¿ Y esto qué? También habría que denunciarlo. ¿Queda bonito o es higiénico? No tengo más que decir. Bueno sí, darle las gracias a Silvia por su preciosa carta sobre Tigresa.
P. D. Por cierto, mucho Teatro Revellín, pero como bien dijo Carmen Echarri hace unos días, ¡más limpieza en derredor, todo lleno de orines (que no tienen por qué ser de gatos o perros)! Hay mucha dejadez . ¿Y por qué quitaron esos tres arbolitos iluminados con luces azules que le daban un aspecto romántico al lugar?





