La antigüedad es tiempo pasado. Puede ser una antigüedad de millones de años, de miles, cientos o decenas de años –según se mire–. Así, podríamos decir que antiguamente en la antigüedad antigua existían animales antiguos, cuyos huesos o esqueletos antiguos se han desenterrado; comprobando que eran de animales antiguos. A aquellos animales antiguos se les ha llamado “dinosaurios”; palabra que viene del griego, como casi todo.
Después aparecieron los hombres antiguos, que eran más antiguos que hombres, ya que se parecían a cualquier cosa menos a hombres. Luego aparecieron los hombres antiguos de Neanderthal y el de Cromagnon, que fabricaron utensilios antiguos, armas antiguas y, hasta descubrieron el fuego-antiguo, por supuesto.
Así, el hombre antiguo fue evolucionando hasta ser menos antiguo y, dando un salto en el tiempo antiguo, llegamos hasta la Antigua Grecia, con sus antiguos reinos y sus antiguos reyes, que se fueron a guerrear contra la Antigua Troya. Entre los antiguos héroes griegos, hay que destacar a Ulises y Aquiles. Pasa el tiempo antiguo y llegamos hasta la época de Alejandro Magno, que desde muy joven se fue a conquistar medio mundo y… murió joven. Por cierto; estaba obsesionado con el antiguo héroe griego Aquiles.
En este artículo, y para que no se haga muy extenso, hay que mencionar el Antiguo Egipto, con sus antiguas pirámides y su antigua Esfinge; a la Antigua Roma y su antiguo circo romano; a los antiguos mayas y a los antiguos incas.
También hay que mencionar a los coleccionistas de coches antiguos o, cuando una persona no viste a la moda actual y se dice que es una persona antigua, aunque tenga 40 años. Y es que antiguamente todo era muy antiguo.
Del libro ‘Juguetes de hojalata’, del mismo autor





