Te conocí hace treinta y un años, me hablaron de ti y en unos momentos en que me encontraba solo ante el poder de las Administraciones, tú, contra viento y marea, me brindaste tu ayuda, tu apoyo, tu consejo, nunca lo olvidaré. Al final juntos ganamos y desde entonces siempre te he admirado, no encuentro palabras para agradecerte tu entrega y tu ayuda, no sólo profesional sino mas importante moral.
Qué gran persona, qué gran profesional, qué gran amigo... He visto como sin interés has defendido a todo tipo de personas que lo necesitaban. Has sido un ejemplo a seguir, nos has dado lecciones de casi todo, has marcado un camino difícil de recorrer y siempre has luchado contra la injusticia por encima de todo.
Amigo Pablo, con tu marcha yo pierdo un gran amigo y Ceuta a una de las personas más íntegras que he conocido, a una de las personas más válidas que teníamos en nuestra sociedad y sabes que en la Policía Local, al igual que en otras instituciones, eras muy querido y apreciado por tus valores personales y morales.
Gracias por todo y un fuerte abrazo para toda tu familia. Sabéis que podéis contar conmigo en cualquier lugar y momento.





