Se podría decir que el segundo destino más conocido en México para los europeos es Chiapas. Y es que no hay mejor plan, después de disfrutar de las playas de la Riviera Maya, que adentrarse en el selvático estado chiapaneco, en busca de aventura y, sobre todo, cultura. Hay dos formas de llegar: por aire desde Cancún y por tierra desde Tulum. Desde Cancún podemos coger un vuelo barato a Tuxtla por 50 euros (800$Mx) con la compañía Vivaaerobus, el único problema es que no te dejan facturar más de 15kg de maleta, además de los 10kg de equipaje de mano. En autobús podríamos ir hasta Palenque, que sería el lugar más cercano al estado de Quintana Roo, el único problema es que vamos a pasar unas 10 horas sentados por, prácticamente, el mismo precio que el avión.
De los enclaves arqueológicos más famosos mexicanos es Palenque, y es que este asentamiento se encuentra en medio de una selva enigmática donde puedes escuchar los chillidos de los monos aulladores, y verla sobrevolada por preciosas aves. Para pasar la noche, podemos gastar 12 euros (200$Mx) en el Hotel Chan Kah el cual incluye un delicioso buffet de desayuno, o para los más aventureros, podemos ir al famoso lugar de acampada y cabañas El Panchán, ambas en la carretera Ruinas Palenque. Palenque no es sólo el sitio arqueológico, sino también una pequeña ciudad que se formó y creció con motivo del turismo. Los hoteles están un poquito retirados del centro, pero merece la pena visitar la plaza central y encontrarte a los viejitos tocando la marimba y a la gente bailar, al ritmo de la percusión en madera. Para ir a las ruinas desde alguno de los anteriores hoteles, puedes elegir una pequeña caminata de una media hora, o paseo en combi, Para adentrarte en el antiguo asentamiento Maya, deberás pagar cerca de 5 euros (2 euros de la pulsera que no deberás quitarte durante tu estancia en Chiapas y 3 euros de entrada). Pakal, será una de las palabras que más escuches aquí, además de Ceiba, y es que las historias que los guías tienen para contar, no tienen desperdicio. No hace falta que contrates a nadie antes, allí hay muchos choles (una de las 7 diferentes culturas indígenas de Chiapas) que se saben todas las historias de su antiguo pueblo Maya y por un precio más asequible. No te puedes ir del emplazamiento sin pasear antes por la pequeña selva que lo rodea, estarás pisando (sin saberlo) parte de las ruinas que no han sido desenterradas de las raíces de los árboles que las cubren, y con suerte podrás ver a los monos aulladores.
Después de varias horas de caminata, es hora de coger una combi que nos deje en la cascada de Misol-há (há en Maya significa agua), a tan solo 20 km de Palenque. El precio de la combi no debe superar 2 euros (30$Mx) y te deja en la entrada de la carretera, que está a 1,5km de la cascada, en 15 minutos estarás disfrutando de las vistas. Con unos 30 metros de altura, podemos ver la cascada desde fuera, desde dentro y disfrutar de un fresco baño en sus frías aguas que, desde luego, te dejarán como nuevo. Y por 0,60 euros (10 pesos mexicanos) puedes entrar dentro de la cueva.
A 40km de esta caída libre de agua, tenemos las Cascadas Agua Azul, que en vertical su caída no supera los 10 metros, pero en ancho superan a las anteriores y el color de sus aguas te hipnotizarán. En estas cascadas existen pozas donde podrás echarte unos largos, y es que se ven tan apetecibles, que a pesar de su temperatura, no podrás resistirte a un chapuzón. Es recomendable visitarlas en época seca, ya que en la de lluvias el agua pierde el toque azulado que le da nombre, para convertirse en una riada marrón sin encanto.
Si todavía de te quedan ganas, y tiempo, de ver más ruinas, haz una parada en Ocosingo para ver Toniná, por 25$Mx podrás ir desde las anteriores cascadas en combi (cuidado con los conductores avispados, o pagarás, como buen turista europeo, el doble del billete). El pequeño pueblo de Ocosingo no tiene mucho que ver, pero tiene alojamiento muy barato, frente a la estación de combis hay varios hostales que te pueden cobrar unos 6 euros la noche. Aunque no son tan conocidas, las ruinas de Toniná son una de las más bonitas, precisamente porque puedes pasear y tomar fotos sin la gran afluencia de turistas que tiene Palenque. Al igual que estas últimas, puedes subirte en las pirámides y admirar el paisaje desde las alturas.
Si lo tuyo es el agua, entonces coge carretera a Comitán, donde podrás pernoctar antes de ir a los Lagos de Montebello, por menos de 8 euros la noche. ¿Te impresionó el agua de las cascadas? Pues eso no es nada comparado con el color esmeralda de las lagunas. Tziscao, Esmeralda, Bosque Azul, Pojoj, son los nombres de los lagos que conforman este Parque Natural, donde aburrirse está prohibido. Entre las actividades que puedes realizar están: kayak, paseo en balsa, paseo en caballo, tiene zonas para acampar y cabañas para pasar la noche. Si no te apetece pagar los caros tours, puedes acercarte a alguna de las familias mexicanas que turistean por allí, y estarán encantadísimos de darte un raid o aventón hasta la siguiente laguna, y podrás platicar con ellos y adentrarte mejor en su cultura. Sería imperdonable no comer absolutamente nada aquí, pues hay puestos de comida donde hacen unas tortitas de maíz que quitan el sentío. También hay numerosos puestos de venta ambulante donde te puedes hacer con onzas de chocolate y quesos típicos chiapanecos, aunque a quien no le guste el azúcar o no pueda comerla, literalmente, mejor que pase de largo, porque las cantidades de glucosa son indigentes.
Otras cascadas que puedes visitar antes de ir a la siguiente ciudad colonial, son las del Chiflón. Si los 30 metros de caída de agua de Misol-há no te sorprendieron, entonces tendrás suficiente con los 120 metros del Velo de Novia y sus pozas de agua turquesa que encontrarás en el camino. La entrada cuesta 2 euros.
Ya es hora de partir a San Cristóbal de las Casas y descubrir a la comunidad Zapatista y a los Tzotziles de San Juan Chamula.






