Hay un refrán que dice, lo que no mata engorda y como digo en el titulo de este articulo muchas veces mejor no acertar. Por qué saco esto a colación, pues muy sencillo, el día seis de septiembre de 2010 saqué un articulo donde daba un toque de atención a las instituciones pertinentes, sobre un tema que en aquel momento no tenia el significado para algunos que tiene hoy, para mi sí y que no es otro que el del seguimiento que debemos tener sobre los productos que consumimos.
Por la dinámica existente, damos por hecho que los productos existentes en el mercado llevan ese seguimiento, pero visto lo ocurrido en Alemania, donde ya van cuarenta y ocho muertos por E. coli, parece ser que no todo es como debiera ser en este tema.
Pero lo peor de todo es que a día de hoy no se sabe a ciencia cierta que lo ha producido, aunque parece ser, que el responsable será un país importante, pues se ve claramente que lo está dilatando en el tiempo, por aquello de que aparecerá otra noticia que pronto eclipsara este tema.
Para no repetir lo expuesto en aquel artículo que enuncie con el nombre de “Un kilo es un kilo” simplemente diré que este trataba de un tema bastante importante, donde pedía a la opinión publica que tuviese en cuenta, la procedencia de todos los artículos.
En primer lugar que tuviese en cuenta quien era el fabricante del mismo, exigiendo que denominadas marcas blancas, mucho mas baratas, tengan el mismo seguimiento que las que por su trayectoria en el mercado, de por si ya llevan implícito un sello de garantía con solo pronunciar su nombre.
Quizá, como en todo tengan que ocurrir casos extremos para dar el toque de atención, y poner en funcionamiento a los que por sus responsabilidades están llamados a velar por nuestra propia seguridad alimentaria.
Es curioso que muchos de los temas que saco a colación, luego encuentran algunas respuestas en forma de simulacro u otra cosa.
Sirva de ejemplo la vez que trate el asunto del peligro que entrañaban las viviendas situadas en las laderas de las inmediaciones del pantano, pues como respuesta se obtiene la realización de un simulacro, de tal envergadura que solamente con lo que cuesta ponerlo en marcha ya es digno de mención, sin dejar mencionar que junto a este iba otro de más incendios.
De igual modo, cuando denuncio a través de la prensa el peligro que corren los depósitos existentes cerca de alguna de nuestras barriadas, con clara comparación con lo ocurrido recientemente en Gibraltar o el peligro ecológico que suponen el sistema de bunkering marítimo, van y hacen otro simulacro, vamos que podríamos ponerlo en latín o en castellano, pero “excusatio non petita acusatio manifesta”.
De ahí, que tengamos que decir aquello de, señores hay que hacer como con los árboles de aceitunas, varearlos para que caigan el fruto, en estos casos para que estéis “al loro” y hagáis vuestro trabajo con todas las garantías pertinentes, que es para lo que se os paga.
Es curioso que todavía sanidad no haya hecho un seguimiento, a través del pertinente muestreo, a todos estos productos que están presentes en nuestros establecimientos y si lo han hecho que lo publiciten en los medios de comunicación.
Esto ocurre como con los depósitos de agua existente en las barriadas, ¿se les han hecho los análisis pertinentes? si es así que digan en que barriadas, lo digo para la tranquilidad de los vecinos, pues de estas cosas poco se habla, pero es de una envergadura tal que, esperemos que nunca pase nada, pero de ser así, a mas de uno se le iba a quitar la sonrisita esa tan peculiar que tiene, cuando lo enfocan una cámara de televisión o el flash de un periodista.





