Día triste en el Siete Colinas para profesores y alumnos, se jubila uno de sus profesores más queridos y carismáticos, Juan Atenza Perdigueros “Juan”: una institución que ha educado y formado a varias generaciones de jóvenes ceutíes, en quienes ha dejado una huella indeleble por su forma de entender la docencia. Un profesor cargado de humanidad y paciencia, capaz de transmitir cariño y respeto, exigencia y comprensión, seriedad y generosidad. No hay alumno que no le profese respeto y afecto profundos, ni profesor que no le haya admirado y sentido su cercanía. Se jubila un compañero lleno de sabiduría, de humanidad, de bien hacer. Se jubila uno de los buenos, de los de antes, de los que ya no quedan, un testigo de otra época: aquella en que lo más importante era el trabajo bien hecho y el noble sentimiento de hacer el bien, ejercidos ambos con total responsabilidad. Se jubila ungido de valores que hoy no son políticamente correctos, como la caballerosidad, el patriotismo, la amistad, o el debido cumplimiento de las funciones encomendadas. Hoy se jubila parte de nuestra historia, hoy perdemos parte de lo que somos aunque, sin embargo, debemos alegrarnos todos los que le hemos conocido, porque a todos nos ha hecho crecer y porque, a fin de cuentas, jubilarse también constituye un júbilo nuevo.
Juan Atenza Perdigueros, profesor del departamento de Orientación en el ámbito científico tecnológico, ha prestado sus servicios, de manera ininterrumpida, durante los últimos 20 años en el IES Siete Colinas.
Se jubila a la hermosa y venerable edad de 70 años. En su honor y homenaje, sus compañeros y amigos celebraremos un banquete de despedida, en el restaurante el Varadero, el día 23 de junio.
Juan comienza su carrera docente en la región de Murcia, a pesar de tener vínculos importantes con Ceuta, ciudad donde acaba su carrera profesional. Hijo de militar, nace en Alhucemas en 1940, donde realiza sus primeros estudios. En 1957 se traslada a Murcia para matricularse en Ingeniería y hacer el servicio militar, licenciándose en ambos.
Después de un periplo por la empresa privada, descubre su vocación de docente y, sin dudarlo, se presenta y gana las oposiciones a profesor titular de Formación Profesional.
Con los años, quiso volver a sus orígenes aceptando una plaza de profesor en el IES Español Juan de la Cierva de Tetuán, Marruecos.
Al concluir su periodo de extranjería, recalará en Ceuta, ciudad que ya no será capaz de abandonar hasta su jubilación.ía triste en el Siete Colinas para profesores y alumnos, se jubila uno de sus profesores más queridos y carismáticos, Juan Atenza Perdigueros “Juan”: una institución que ha educado y formado a varias generaciones de jóvenes ceutíes, en quienes ha dejado una huella indeleble por su forma de entender la docencia.
Un profesor cargado de humanidad y paciencia, capaz de transmitir cariño y respeto, exigencia y comprensión, seriedad y generosidad. No hay alumno que no le profese respeto y afecto profundos, ni profesor que no le haya admirado y sentido su cercanía. Se jubila un compañero lleno de sabiduría, de humanidad, de bien hacer. Se jubila uno de los buenos, de los de antes, de los que ya no quedan, un testigo de otra época: aquella en que lo más importante era el trabajo bien hecho y el noble sentimiento de hacer el bien, ejercidos ambos con total responsabilidad. Se jubila ungido de valores que hoy no son políticamente correctos, como la caballerosidad, el patriotismo, la amistad, o el debido cumplimiento de las funciones encomendadas. Hoy se jubila parte de nuestra historia, hoy perdemos parte de lo que somos aunque, sin embargo, debemos alegrarnos todos los que le hemos conocido, porque a todos nos ha hecho crecer y porque, a fin de cuentas, jubilarse también constituye un júbilo nuevo.
Juan Atenza Perdigueros, profesor del departamento de Orientación en el ámbito científico tecnológico, ha prestado sus servicios, de manera ininterrumpida, durante los últimos 20 años en el IES Siete Colinas.
Se jubila a la hermosa y venerable edad de 70 años. En su honor y homenaje, sus compañeros y amigos celebraremos un banquete de despedida, en el restaurante el Varadero, el día 23 de junio.
Juan comienza su carrera docente en la región de Murcia, a pesar de tener vínculos importantes con Ceuta, ciudad donde acaba su carrera profesional. Hijo de militar, nace en Alhucemas en 1940, donde realiza sus primeros estudios. En 1957 se traslada a Murcia para matricularse en Ingeniería y hacer el servicio militar, licenciándose en ambos.
Después de un periplo por la empresa privada, descubre su vocación de docente y, sin dudarlo, se presenta y gana las oposiciones a profesor titular de Formación Profesional.
Con los años, quiso volver a sus orígenes aceptando una plaza de profesor en el IES Español Juan de la Cierva de Tetuán, Marruecos.
Al concluir su periodo de extranjería, recalará en Ceuta, ciudad que ya no será capaz de abandonar hasta su jubilación.





