La Ciudad mantuvo ayer que fue el propio Javier Pérez el que no quiso firmar el convenio de 452.000 euros que tenía preparado el Gobierno para seguir subvencionando el mantenimiento de la Escuela Hípica.
Una cifra que era superior a los 300.000 euros que hasta ahora se estaba inyectando a la práctica de este deporte pero que, tal y como ayer explicó el consejero de Deportes, Fernando Ramos, no quiso ser aceptada por Pérez porque “no le salían las cuentas”, matizó. Si al margen de ésta hay otras razones, Ramos instó a que fuera el propio Pérez el que las hiciera públicas.
De igual manera, el Gobierno local insiste en que tiene interés en que la Escuela hípica continúe pero que su gestión se sacará a concurso y que se hará por no más de esos 452.000 euros; de hecho se quiere por bastante menos.
¿En qué situación queda entonces la Escuela? Mientras buena parte de sus alumnos sigue recogiendo firmas para que Pérez siga al frente de esa gestión, la Ciudad insiste en que la misma permanecerá cerrada a los alumnos pero no en sus labores de mantenimiento dado que hay 127 caballos a los que atender. De todos ellos, 13 son de propietarios que mantienen un contrato con la Ciudad para su mantenimiento por el servicio de pupilaje; el resto, es decir, 114 caballos, es de Javier Pérez.
Ahora es el Gobierno el que está manteniéndolos, alimentándolos por medio de la Sociedad de Cazadores. A pesar de que son propiedad de Pérez, Ramos dijo que la institución municipal está asumiendo el gasto de su mantenimiento para que “no se mueran de hambre” ya que quedaron en situación de abandono después de que el dueño dijera que “no tenía medios” para seguir alimentándolos, aclaró el consejero.
La Ciudad espera que la Hípica siga cerrada el menor tiempo posible, incluso baraja que “si es posible” este mismo mes pueda salir a concurso su licitación para que se presente cualquier empresa. Lo que tiene claro es que no permitirá que la explotación sea a coste cero, ya que esto supondría que quienes lleven su gestión cobraran una cuota mucho mayor a los alumnos o que las clases de hipoterapia ya no fueran gratuitas. “Nosotros queremos no solo fomentar este deporte sino también el turismo”, aclaró Ramos, negando que la intención del Ejecutivo sea la de agotar la existencia de la Escuela Hípica.
140 euros al mes para cada equino de J.P.
Una vez que salga a concurso la gestión de la Hípica y ésta sea explotada por quien lo gane, la Ciudad intentará llegar a un acuerdo con Javier Pérez para que sus 114 caballos pasen a manos de quien lleve esas riendas. Lo que no permitirá la Ciudad es que la población equina se incremente notablemente, de ahí el hecho de que esté asumiendo el gasto de mantener a unos caballos que son propiedad privada ya que luego ajustará cuentas con su legítimo propietario, cabiendo la posibilidad de que, si hay acuerdo, esos caballos se queden en la Hípica. Esto, de momento, forma parte del plano de las hipótesis. Lo que sí está pasando desde ya es que el Ejecutivo está haciéndose cargo del gasto mensual que supone alimentar cada caballo de J.P.: 140 euros.






