Alumnas de la escuela ‘Estudio Allegro’ deleitaron al público que abarrotó el Teatro con un espectáculo variado y bien perfeccionado
La esperada cita con la música y la danza, tanto que se colgó el cartel de no hay papel en la taquilla del Teatro Auditorio del Revellín, mereció la pena. Porque la segunda edición de exhibición de música y danza que, a cargo de la escuela caballa ‘Estudio Allegro’, se celebró anoche, hizo las delicias de los presentes. Así, de manera individual, en grupos de cinco, o seis, o diez, bajo la dirección de maestros o solas con su talento, las alumnas hilaron un espectáculo muy hermoso, donde las tres disciplinas que se enseñan en la mencionada escuela, es decir, guitarra, piano y danza, se fusionaron en un mismo motivo: el arte en estado puro.
Así, alrededor de tres horas, decenas de alumnas de la prestigiosa escuela ofrecieron bailes variados y músicas dispares, siempre con el sello propio que caracteriza a Estudio Allegro, y siempre con un estilo genuino que han perfeccionado a lo largo del curso y que, a tenor de lo observado anoche, se puede afirmar que mereció el esfuerzo.Y el aplauso.







