La Policía Nacional detuvo a un joven después de descubrir que la denuncia por robo con violencia de su teléfono móvil que había presentado no hacía sino esconder un intento por engañar a la compañía de seguridad.
De los hechos informó ayer la Jefatura Superior, notificando que la supuesta víctima había acudido a las dependencias policiales asegurando que dos individuos le habían golpeado para, después, hacerse con su riñonera en la que guardaba un móvil además de 30 euros. Posteriormente volvería a Jefatura para informar que, sorpresivamente, el móvil había aparecido en la guantera de su vehículo.
La Policía no se creyó en absoluto la teoría del robo con violencia, así que inició las indagaciones pertinentes para terminar confirmando que nunca se había producido tal robo y que el mismo no había sido más que una patraña para que el seguro le abonara el precio del teléfono ya que, en realidad, lo había perdido.
De hecho, el móvil se le había caído en el interior de un taxi y una amiga suya, al encontrarlo, se lo había devuelto, hecho que motivó su regreso a las dependencias policiales para inventarse la segunda parte de la historia, el hallazgo del celular en su vehículo.
El hombre, tras su detención, quedó en libertad con cargos, ya que tendrá que responder ante la justicia por un delito de simulación. Se da la circunstancia de que esta falsa víctima ya había sido detenido con anterioridad en una ocasión, aunque la Policía no ha especificado el motivo.
Actos de este tipo son demasiado comunes ya que se busca el engaño para cobros fraudulentos.





