Lleno en el Teatro Auditorio del Revellín para presenciar la muestra de cine de la ciudad, un evento que se consolida en la oferta cultural
Igual que sucede en la literatura, el séptimo arte abriga de una manera excelente la idiosincrasia propia de los lugares y sus gentes, aún cuando la historia que se cuente no se centre en un sitio concreto. Buena muestra de esta máxima no escrita, pero palpable a simple vista, son los once cortometrajes (además se ofreció un video presentación y la cacareada cinta de ‘En Ceuta, sí’) que ayer ofrecieron los artistas participantes en la octava edición de la gala de cortos de Ceuta.
Bajo la organización de la Asociación Cinematográfica de Ceuta, la denominada Acice, y la colaboración de la Consejería de Cultura, la gala fue, un año más, un éxito sin ambages, al menos en lo concerniente al público: lleno en el Teatro Auditorio del Revellín. “Una vez más”, señalaron fuentes de Acice al respecto, “gracias por la asistencia, sobre todo porque es la recompensa del trabajo de actores, directores y equipo técnico que durante tantos meses se han exprimido el cerebro macerando sus alocadas ideas para que el espectador permanezca pegado en su asiento y con los ojos puestos en la pantalla”.
Así, con las butacas ocupadas, fueron sucediéndose, con la excepción de un descanso de diez minutos, uno tras otros los cortos de la edición de este año, historias encuadradas en géneros dispares como comedia, drama o musical. Los títulos y autores de los cortometrajes fueron: Un tipo con suerte, de Rafael Muñoz; El corto, la película, de Luis Luna; La verdadera historia de Juan V., de Nacho Gallego y Juanjo Morales; Un tango desde el infierno, de Alejandro Castro; ‘M. El musical; de Daniel Morales y Cristian Marfil; En compañía, de Juanjo Morales y César Martín; Mientras duermes, de César Martín; Un mal día, de Alba Castelo; El poeta Manuel, de Jesús Porteiro; y The Outbreak, Francisco Durán, historias y autores en los que, de un modo u otro, más allá de que el espectador pudiera descubrir monumentos con los que se topa a diario, vistas que disfruta en cada atardecer, se apreciaban nítidamente los orígenes: Ceuta. Ceuta, a través de la cámara.









