El infarto que sufrió ayer un vecino de Benzú en la barriada, y que salvó la vida gracias a la intervención de un familiar y la posterior llegada de una ambulancia del 061 desde el centro, “es la gota que colma el vaso”, como señaló a este medio Rahma Mokhlis, presidenta de Benzú.
“Tenemos necesidades como toda la ciudad, no mendigamos nada, solicitamos que no nos quedemos abandonados cada vez que se vaya el único médico que hay de vacaciones (como así era, estando el consultorio cerrado)”, dijo Mokhlis, “harta de que Vivas no nos escuche”, terminó.






