El Ministerio de Justicia encuentra una ‘rebelión’ contra su intención de aunar ambas figuras
A la espera de que el Ministerio que dirige Alberto Ruiz Gallardón adopte una decisión de manera definitiva acerca de las figuras de procurador y abogados, que podrían perder peso (sobre todo la primera), tanto unos como otros y en todas partes de España se suman cada día a las protestas contra las intenciones ministeriales: "Existen dos profesiones distintas", señala al respecto la decana del Colegio de Abogados de Ceuta, Isabel Valriberas, "y cada una tiene su cometido bien definido". Asimismo, es preciso señalar que la decana de los letrados de nuestra ciudad secunda "al pie de la letra" la valoración que el pasado lunes efectuó el Consejo General del Poder Judicial, el denominado CGPJ, mostrando su clara oposición a que los abogados puedan ejercer como procuradores y viceversa, como así consta en el informe preceptivo al anteproyecto de Ley de Servicios y Colegios Profesionales.
En idéntica sintonía se muestra Luisa Toro, decana del Colegio de Procuradores de Ceuta, figura capital en nuestra ciudad en la lucha por mantener el sentido de la profesión y que señala que "como es natural, el Consejo General de Procuradores de España ha pedido audiencia, la cual supongo va a ser concedida y, a través de ella, se efectuarán las oportunas alegaciones". "El texto remitido, en lo que a nosotros se refiere", añade, "es el inicial del anteproyecto, es decir, el aprobado por el Consejo de Ministros el 2 de agosto último".
Asimismo, desde Ceuta ambas decanas se muestran de acuerdo en que el anteproyecto no es satisfactorio en cuanto a la posibilidad de que una misma persona ejercite de forma simultánea ambas profesiones, "ya que las distinciones e incluso especializaciones están meridianamente claras desde hace años".
De tal modo, y frente a esta idea, que ha contado con un fuerte rechazo entre los procuradores, el Consejo del Poder Judicial apuesta por mantener la actual incompatibilidad de funciones y ha advertido de la "confusión" que podría generarse en torno a la figura del procurador.
Por último, es preciso señalar que el polémico anteproyecto mantiene la idea de que los abogados pueden ejercer como procuradores y viceversa y defiende la colegiación obligatoria de los abogados para actuar ante los tribunales, así como para "prestar asistencia letrada o asesoramiento en representación de un tercero con el que no tenga un vínculo de naturaleza laboral", concluye.






