La sala de lo Penal número Uno acogió en la sesión oral de ayer un juicio contra un hombre acusado de incurrir en un delito de amenazas en ámbito familiar (contra su ex mujer), que finalmente reconoció. Así, aceptó ser condenado a realizar 33 jornadas en beneficio de la comunidad por incurrir en el citado delito quedando asimismo absuelto de un delito de injurias que inicialmente le imputaba el Ministerio Fiscal al considerar que era culpable de tal cargo. Asimismo, el hombre no podrá sacar la licencia que le permita hacer uso de arma alguna y por ende tampoco tenerlas durante dos años, idéntico periodo en el que no podrá acercarse ni comunicarse con la denunciante y víctima.





