La Policía Nacional mantiene abierta la investigación sobre la muerte de Mohamed Said A.A., fallecido de un disparo en el abdomen en la tarde del pasado sábado en Huerta Téllez.
A las cuatro horas del homicidio, la Judicial detenía al principal sospechoso del crimen, Mohamed Tarik A.M., cuando esperaba en la estación marítima para embarcar. En sede policial, el detenido ha negado cualquier relación con los hechos reconociendo, eso sí, sus malas relaciones con el fallecido, con quien había mantenido varios enfrentamientos y roces durante el pasado mes de Ramadán. Un dato que era conocido entre los vecinos y que el detenido no ha obviado.
En su defensa, mantiene que vino a Ceuta procedente de la península esa misma tarde, embarcando en el ferry de las 16.30 horas. Según han concretado fuentes policiales que llevan el peso de la investigación abierta desde el mismo momento de los hechos, en su manifestación ha relatado los escenarios por donde se movió durante toda la tarde, citando, por ejemplo, su estancia en una cafetería en la franja horaria en la que se había producido el disparo que terminó con la vida de Mohamed Said A.A.
Después de hacer unas labores, marcharía a la estación marítima, ya que su idea era pasar la noche ya en la península. Niega que ésta fuera la manera escogida para fugarse y desmiente que hubiera planificado esta muerte.
Tal y como ayer informó El Faro, un miembro de una fuerza de seguridad le distinguiría en el puerto, procediéndose a su detención y traslado a la Jefatura Superior en torno a las 22.30 horas en un vehículo camuflado. Se sabe también que al detenido se le ha realizado la prueba para detectar si existen residuos de pólvora en alguna de sus manos que vinieran a demostrar el uso de un arma de fuego. Habida cuenta de que el autor del disparo que causó la muerte de Mohamed Said iba a cara descubierta y sin guantes, necesariamente deben existir restos de uso de arma de fuego en el autor.
Durante el día de ayer la Policía siguió trabajando en el esclarecimiento de los hechos, llamando a declarar a la Jefatura a varias personas que podrían saber algo en relación con este caso. Se cuenta además con un testigo de los hechos que habría visto desde la distancia lo ocurrido, aunque no con una fiabilidad al 100%. No se ha encontrado el arma y se sospecha que al autor del disparo le ayudaron a escapar en un vehículo.
Los vecinos, “desanimados” y “con sensación de abandono”
El suceso que rompió la tranquilidad de Huerta Téllez el pasado sábado ha dejado secuelas entre los vecinos. Una barriada que sus residentes definen como “tranquila, normal” y “en la que vive buena gente”, pero que por culpa de casos “puntuales” como el de la muerte de Mohamed Said se sume en “el desánimo” y extiende una “sensación de abandono”. Los vecinos reconocen estar “asustados” por lo ocurrido y prefieren “no hablar” mucho. Los que optan por hacerlo definen al fallecido como “un buen chico, muy conocido en la zona, que estaba sentado charlando con otros amigos” unos momentos antes de que el disparo acabara con su vida. “Por aquí, por Hadú, había muchos jóvenes en ese momento. La Policía les ha preguntado, también a varias mujeres y hombres de la zona, pero todo sucedió más abajo, junto al instituto, así que es complicado que alguien viera algo”, comentan. En el barrio también confirman que ambos, el detenido y la víctima, eran amigos desde hacía años pero que su relación se había deteriorado “desde hace unos meses”. Aseguran que incluso conocidos comunes habían intentado sin éxito mediar entre ambos para solucionar un conflicto que, subrayan, “se veía venir que iba a acabar mal”. De hecho, días antes del suceso se habían vuelto a enzarzar en una pelea de la que habían sido testigos varios vecinos. “La gente está preocupada y se pregunta ‘dónde vamos a llegar, no vamos a poder salir a la calle”, reconocía ayer, por su parte, Hamido Mohamed, presidente de la asociación vecinal de San José, barriada que linda con Huerta Téllez. A su juicio, “no es que haga falta más Policía en la zona, es que por aquí nunca vienen. Parece que sólo hay policías en el centro de Ceuta. Que vengan y den una vuelta por las callejuelas”.






