Más de 400 personas asistieron a una celebración en la que reinó el buen ambiente con bailes, baños, risas y hermandad hasta bien entrada la madrugada
La blancura como sinónimo de lo inmaculado, de la pureza, de lo auténtico. Es ésta una asociación bien expuesta por numerosos poetas y novelistas de ahora, de antes, de siempre. Y así, de blanco radiante, de blanco ibicenco, se presentaron hasta 400 personas en los Jardines de la Hípica con motivo de la fiesta que había programado el Centro Cultural de los Ejércitos que dirige el teniente coronel Miguel Ramón Vargas–Machuca.
Así, la noche fue preciosa. Un ejemplo: en los postres de la cena hubo exhibición de bailes latinos como bachata, salsa y merengue, a cargo de un numeroso grupo de bailarines de la academia de baile de C.D.S.C.M., que en esta ocasión fue dirigido por Cristina Gómez. La noche estuvo animada por la formación musical 'Plaza Vieja"', cuyos miembros hicieron mover las cinturas a los presentes hasta pasada las tres de la mañana.
Además, durante la fiesta las piscinas estuvieron abiertas y fueron numerosos los invitados que, desafiando la hora nocturna, no quisieron dejar escapar la oportunidad de regalarse un baño e incluso seguir los bailes dentro del agua. Las instalaciones de los Jardines estaban decoradas al estilo ibicenco, donde no faltó el 'chill out' y una jaima montada para poder saborear los mojitos y copas que se sirvieron y con los que se pudieron brindar por una noche maravillosa.









