La Sala de lo Penal número Dos de Ceuta acogió ayer un juicio en el que se trataba de dirimir la implicación de un hombre acusado de incurrir en un delito y una falta, ambos de amenazas en ámbito familiar. Finalmente, este ciudadano, llamado A.M.M., fue condenado, tras mostrar conformidad con la pena que le solicitaba el Ministerio Fiscal, a tener la obligación de cumplir con 56 jornadas de trabajo social en beneficio de la comunidad, a seis días de localización permanente, a dos años sin poder acercarse ni comunicarse con su mujer y otros seis meses por idéntico motivo pero respecto a su hija. Además, indemnizará a ambas con un total de 6.299 euros.
Los hechos sucedieron en el domicilio familiar el 12 de enero de 2010.





