La presencia, desde hace ya unos años, de prostitutas en la zona de San Amaro ha convertido el lugar en un punto fijo de contactos. Llegadas de Marruecos, se asientan de forma estable desde la franja comprendida en la parada de autobús ubicada ante el viejo hospital de la Cruz Roja y todo el paseo de San Amaro. De ciento a viento unidades de la Policía Nacional paran, les solicitan la documentación y se marchan. Siempre se producen estos trámites cuando no se encuentran en el lugar determinados individuos que las trasladan en sus turismos (sólo a algunas de ellas) y que también están vinculados con los negocios ilegales del taxi pirata.
La constitución de esta zona como punto de reclamo para mantener encuentros sexuales sirve de atractivo para los menores, que se acercan hasta la zona para mantener relaciones con estas mujeres. No se trata sólo de MENA sino también de ceutíes que residen en distintas barriadas de la ciudad y acuden a este punto. Los propios vecinos de San Amaro, conscientes de esta situación, ya han trasladado lo que está ocurriendo a las autoridades. Lo hicieron cuando todavía funcionaba el centro ‘La Esperanza’ en el Hacho y lo siguen haciendo ahora. Matizan que las mujeres no generan altercados y que tampoco son ellas las que captan a los menores, son ellos los que, conociendo de la existencia de este servicio en una zona apartada del centro, acuden. El riesgo es evidente, debido a la inexistencia de un control sanitario sobre este tipo de contactos. La Policía ni confirma ni desmiente que pueda estar sucediéndose este tipo de contactos, tan sólo reconoce el caso del que tuvieron conocimiento hace un par de años del contacto mantenido entre una de estas mujeres con un menor dentro de las viejas instalaciones del Hospital. Dependiendo de la edad del menor no pueden actuar.






