El cementerio de Santa Catalina recibe la visita este domingo, en Ceuta, de muchas personas que han decidido hoy, 1 de noviembre Día de Todos los Santos, obsequiar a sus difuntos con flores, colocar alguna que otra foto e incluso limpiar el polvo de las lápidas.
Una jornada de anhelo, tristeza, pero también sonrisas, pues ha sido un momento que muchos compartían en familia al recordar a quienes ya no están durante su visita a este camposanto.
Sánchez Prado: el alcalde eterno
Una vez más, la tumba del querido médico y político que fue alcalde de Ceuta, Antonio López Sánchez-Prado, ha sido una de las más visitas, es de las más esperadas y queridas. Año tras año los ceutíes dejan flores mostrando su respeto.
Este año no iba a ser la excepción, pues a las doce del mediodía ya había tantas flores y ramos que tapaban la imagen de Sánchez-Prado. Las personas que iban pasando por su tumba se detenían para contemplarla e incluso para santiguarse, un gesto que refleja cómo de importante fue su figura para la ciudad caballa.
Flores como símbolo de respeto
Al caminar por los pasillos del camposanto se escuchaban historias de vidas pasadas. Madres, viudas y nietos contando qué le gustaba al difunto o “¿te acuerdas cuándo...?”.
Una mañana que a priori parece triste y angustiosa, también ha mostrado su cara más alegre desde el anhelo y el recuerdo.
Las familias han visitado a sus difuntos, les han dejado flores y se han quedado de pie frente a las lápidas contemplando de alguna manera a sus familiares y amigos.
Santa Catalina alberga tumbas de figuras realmente importantes para la Historia, como pueden ser el osario de legionarios, el panteón de Regulares, los fallecidos en la Guerra de África o en la Campaña de Marruecos.
Todos ellos forman parte de las memorias recogidas en el cementerio de Santa Catalina, donde decenas de ceutíes visitan y no solo en el Día de Todos los Santos.
Marineros del dragaminas Guadalete
Este año 2026 falleció el último superviviente de esta desgracia del mar, la tragedia del dragaminas Guadalete. El último superviviente iba a ser testigo de un homenaje a su persona, pero, desgraciadamente, se fue antes de poder llevarse a cabo dicho acto.
En la Galería San Antonio se encuentran las tumbas de cuatro de las 34 víctimas del hundimiento.
El marinero Jesús Aspiriz, el cabo 1º Jose Castello, el marinero Ventura Lobaleiza y un marinero sin identificar. Todos fallecidos en acto de servicio el 25 de marzo de 1954.

Aviadores del Halifax DT586
Fue en tierra caballa donde fallecieron aviadores que se habían alistado con el bando aliado en la II Guerra Mundial, quienes pertenecían a diversos países de la Commonwealth y ocupaban el Halifax DT586, que terminó estrellado en enero de 1943 en García Aldave.
En la galería Santa Gema se encuentran sus tumbas que por el Día de Todos los Santos se homenajean con clavales rojos. Un símbolo de cariño y respeto.
Lápidas sin nombre de los inmigrantes
A día de hoy sigue habiendo lápidas ausentes de identificación. Nadie sabe quiénes son. Nadie viene a recordarles. Pero están ahí, después de tanto tiempo se mantiene el respeto santo albergando los nichos clausurados como cualquier otra persona fallecida identificada.
Son los nichos correspondientes a los inmigrantes que han muerto en Ceuta y han sido enterrados en este lugar.
En algunas de estas tumbas sin identificar, aunque no haya escrito un nombre, sí se conoce dónde y cuándo falleció. Como es el caso de dos de ellas, en las que se puede leer el siguiente mensaje: “Falleció el 6 de febrero de 2014. Playa del Tarajal, Ceuta”.






