El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha insistido en su comparecencia en el Congreso en que "a día de hoy" no hay pruebas de que la entrada masiva de migrantes a Ceuta el pasado 30 de julio fuera "diseñada o ejecutada" por las autoridades marroquíes, y prometió "contudencia" si surgen "indicios" que apunten a ello.
"Este Gobierno no tiene miedo a enfrentarse a otros poderes extranjeros cuando así la situación lo ha requerido", afirmó, frente las críticas por parte de la oposición, que señalan el papel de Marruecos en la crisis, por su inacción ante la entrada masiva.
Sin pruebas contra Rabat
Además, en relación al informe policial que entregó en la Audiencia Nacional el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) que sitúa entre los organizadores y ejecutores de la entrada masiva de migrantes en Ceuta a agentes de las fuerzas de seguridad marroquíes, ante lo que Sánchez insistió en que "no hay pruebas" de que la crisis fuera "diseñada o ejecutada" por las autoridades de Marruecos.
Si las tuviera, ha garantizado que actuaría "en consecuencia, con total contundencia", pero "a día de hoy" no cuentan con ellas y por ello ha apostado por la prudencia para evitar "un conflicto diplomático de primera magnitud", aunque insistió en que las investigaciones van a continuar.

Sánchez ha aseverado que, tras lo ocurrido, la cooperación con Marruecos "tiene que ser diferente" y señaló que están revisando con el país vecino todos los "mecanismos de coordinación y alerta".
El Gobierno convocó a la embajadora marroquí por declaraciones de ministros sobre Ceuta
En su intervención informó también de que el Ejecutivo convocó el pasado 21 de agosto a la embajadora marroquí en España por las declaraciones "inaceptables" de dos ministros de su país sobre Ceuta y Melilla.

Soberanía sobre Ceuta y Melilla
El jefe del Ejecutivo se refirió a las declaraciones de los ministros marroquíes de Justicia, Abdellatif Ouahbi, y de Asuntos Islámicos, Ahmed Toufiq, en las que en las últimas semanas han reivindicado la soberanía o la liberación de Ceuta y Melilla (las dos ciudades españolas en el norte de África).
Unas palabras que consideró "inaceptables", que el Gobierno rechaza tajantemente y por las que desveló que la embajadora marroquí, Karima Benyaich, fue convocada por el Ejecutivo.
El pasado 28 de agosto el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, dijo en el Congreso ante las críticas de la oposición sobre la "debilidad" del Gobierno español con Marruecos, que la "convocatorias de embajadores raramente se hacen públicas", sin aclarar entonces si ésta se había producido.
En su defensa de las ciudades españolas, el Gobierno español solicitará a Bruselas que las ciudades norteafricanas de Ceuta y Melilla obtengan un régimen fiscal favorable mediante su integración en la unión aduanera como región ultraperiférica, similar al estatus de las islas atlánticas de Canarias.
El Ejecutivo trabaja en "reforzar la presencia de Europa en Ceuta y Melilla", algo "esencial", argumentó Sánchez, insistiendo que estas dos ciudades son las "únicas fronteras terrestres" de la UE en África.
Sánchez y su partido, el PSOE, se han quedado solos defendiendo que Marruecos no está detrás de la crisis, pues incluso sus socios de gobierno han señalado a la responsabilidad marroquí y algunos sin paños calientes, como el portavoz del partido independentista catalán ERC, Gabriel Rufián, que ha tildado a Mohamed VI de "asesino" tras la muerte de 141 personas en el marco de la entrada masiva.
Entre el ruido y las palabras gruesas el único mensaje unánime ha sido el de la defensa de la españolidad de Ceuta y Melilla.
Otro ministro marroquí insiste en la reclamación de Ceuta

El ministro de Obras Públicas y Agua de Marruecos, Nizar Baraka, ha insistido este jueves en la reclamación marroquí de Ceuta, incidiendo en que España es un "socio esencial", pero Rabat "no retrocederá ni un solo palmo de su territorio nacional".
"¿Qué debemos decirle a nuestra vecina España después de lo ocurrido en Ceuta? Nos han dicho que consideran que su seguridad nacional se ha visto perjudicada", ha señalado en un mitin del partido Istiqlal, del que ejerce como secretario general.
"No retrocederemos ni un palmo de nuestro territorio"
"Nosotros lo decimos con toda franqueza: España es un socio esencial para nosotros, pero no retrocederemos ni un solo palmo de nuestro territorio nacional", ha afirmado Baraka.







Lo que ha pasado en Ceuta ha sido vergonzoso, pero más vergonzoso aún el abandono del Gobierno con un Delegado en Ceuta literalmente desaparecido el 30 de julio y un Presidente egoísta que puso por delante sus vacaciones mientras que los militares y policías de Ceuta se las suspendieron.
Y no pasa nada en un mes. Ahí siguen los inmigrantes ilegales, llenando todos los barrios y plazas de Ceuta y cubriéndola de anormalidad. Y 33 días después, ¿alguien se molesta en decir cómo están los expedientes de expulsión, cuándo se irán, cuántas peticiones de asilo hay, qué va a pasar con los MENAS? NADA.
Ceuta es una olla a presión sin válvula que reventará en cualquier momento, para vergüenza de un delegado ausente, un gobierno incompetente y un Presidente megalómano.
No es suficiente esto para saber qué Marruecos está detrás