La Consejería de Presidencia y Gobernación ha reforzado los medios preventivos del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) en las zonas forestales de Ceuta ante el riesgo que supone la existencia de asentamientos en distintos puntos de la masa forestal tras la entrada masiva registrada los días 30 y 31 de julio.
A esta situación se suma el riesgo muy alto de incendios forestales que registra actualmente la ciudad. Según la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), el nivel alcanza el naranja en la zona noroccidental del territorio.
Desde el inicio de esta situación excepcional y de emergencia, el SEIS mantiene habilitados dos retenes específicos en zonas forestales de la ciudad: uno en García Aldave, en el entorno del mirador de Isabel II, y otro en el Monte Hacho.
Ambos dispositivos permanecen operativos prácticamente durante toda la jornada, incluidos los turnos vespertino y nocturno y los siete días de la semana.
Cada retén está integrado por tres efectivos en régimen de servicios extraordinarios y dispone de un vehículo bomba forestal y una pick-up, además de las dotaciones necesarias para poder intervenir de forma inmediata ante cualquier conato o incendio.
Los asentamientos elevan la preocupación
El refuerzo se produce en un contexto en el que la presencia de personas en distintos puntos de los montes ha obligado a intensificar la vigilancia preventiva. En los últimos días se han producido además episodios relacionados con el uso de fuego en zonas próximas a asentamientos.
El pasado 14 de agosto, agentes de la USECIC de la Guardia Civil evitaron que un fuego provocado por una hoguera en el Monte Hacho fuera a más. Los agentes fueron alertados por un ciudadano de que había maleza ardiendo y lograron sofocar las llamas echando tierra sobre ellas.
Días antes, el 4 de agosto, los Bomberos también tuvieron que intervenir en un incendio declarado en los cañaverales de la carretera de Benítez, en un contexto marcado por asentamientos en diferentes zonas de la ciudad.
Más medios para una intervención inmediata
Este despliegue supone una reestructuración e intensificación de los servicios habituales del SEIS, con efectivos destinados a cometidos preventivos que no estaban inicialmente previstos y una mayor presencia en las zonas forestales.
La actuación se desarrolla además de manera coordinada con el resto de los servicios de emergencia, con el objetivo de reducir los tiempos de respuesta ante cualquier posible incendio.
La situación adquiere especial relevancia teniendo en cuenta que la normativa de la Ciudad prohíbe durante este periodo la realización de hogueras, barbacoas y cualquier tipo de fuego en terrenos forestales y zonas periurbanas, además de otras actividades que puedan generar riesgo de combustión.
La Consejería recuerda que AEMET sitúa actualmente el riesgo de incendios forestales en nivel muy alto e insiste en la necesidad de extremar la vigilancia y las precauciones. Ante cualquier indicio de incendio, se recuerda que debe comunicarse inmediatamente a la Sala 112.







El riesgo viene de los asentamientos ilegales. No sería mejor desalojar los asentamientos para evitar que se produzcan incendios?