El senador de Vox Ángel Pelayo Gordillo ha registrado en el Senado varias iniciativas parlamentarias para "exigir al Gobierno de Pedro Sánchez toda la documentación" relativa a la "invasión de Ceuta que ha tenido lugar hace escasos días".
En concreto, Vox ha reclamado, según ha explicado en nota de prensa, "copia de todas las comunicaciones mantenidas entre el presidente del Gobierno, los ministerios competentes, el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Frontex y las autoridades marroquíes competentes", así como "aquellas comunicaciones previas a los hechos que pudieran contener alertas, previsiones o información destinada a anticipar y evitar la situación".
Vox quiere saber si el Gobierno central habló con Marruecos antes de la entrada masiva
Asimismo, el Grupo Parlamentario Vox en el Senado ha solicitado conocer si el Consejo de Seguridad Nacional fue convocado tras el incremento de la presión migratoria en la frontera de Ceuta, "si el Comité de Situación analizó este escenario antes de la invasión y qué comunicaciones mantuvo el Gobierno con Marruecos con carácter previo a los asaltos del 30 de julio".
Comparecencia del ministro de Exteriores y de la directora del CNI
Además, Vox ha solicitado las comparecencias del ministro de Exteriores y de la directora del CNI para que "dé cuenta de las consecuencias que este asalto ha tenido para la seguridad nacional y de las medidas adoptadas para hacer frente a esta amenaza".
Piden información sobre las medidas de seguridad previstas
Por último, Vox ha preguntado al Ejecutivo central por el número de incidentes de seguridad registrados durante la crisis, las detenciones practicadas, los refuerzos desplegados en Ceuta y Melilla y las "medidas previstas para garantizar la seguridad de los vecinos, comerciantes y agentes", así como si contempla el "despliegue de unidades del Ejército en los centros urbanos y en la frontera en caso de no poder garantizar la seguridad".







Vox representa, para muchos ciudadanos, una posición de sentido común frente a la inmigración. Es el único partido que aborda este problema con verdadera seriedad. Si continúan llegando inmigrantes irregulares a la península, seremos los contribuyentes quienes tendremos que asumir su mantenimiento a través de nuestros impuestos.
Las ciudades autónomas deberían reforzar su seguridad, incluso mediante presencia militar si fuera necesario. Conviene preguntarse por qué no entra ninguna patera en Gibraltar: allí no se conceden asilos automáticos, no existen “pagas” ni beneficios, y quienes llegan de forma irregular son expulsados de inmediato.
También es significativo que no se dirijan a las islas de Cabo Verde, justo frente a Senegal, un destino turístico reconocido. La razón es sencilla: allí no reciben subsidios ni ayudas públicas. Si realmente se quiere reducir la inmigración irregular, es imprescindible revisar y recortar las subvenciones y pagas que actúan como incentivo.
Mientras tanto, nuestros hijos, incluso con carreras universitarias, se ven obligados a emigrar para encontrar oportunidades laborales, y nosotros debemos sostener con nuestros impuestos a quienes acaban de llegar.
Perfecto y correcto tal cual