La Confederación de Empresarios de Ceuta lleva más de un año reclamando una oficina propia en la capital europea. Mientras tanto, decisiones que afectan directamente a la economía y al día a día de los ceutíes se siguen tomando sin que la ciudad tenga voz donde se decide nuestro futuro.
Desde la Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) reiteran este martes la necesidad de que nuestra ciudad disponga de una oficina de representación estable en Bruselas, a semejanza de la que ya mantienen comunidades autónomas, ciudades y regiones de toda España y Europa. La ausencia de un interlocutor directo y permanente ante las instituciones comunitarias sitúa a Ceuta en clara desventaja a la hora de defender nuestros intereses económicos y sociales.
Una singularidad que exige presencia directa
Ceuta reúne una serie de circunstancias que, a juicio de la CECE, justifican por sí solas esta reivindicación: somos frontera exterior terrestre de la Unión Europea con un tercer país (Marruecos), contamos con un régimen fiscal y aduanero propio, y nuestra actividad económica depende en gran medida de decisiones que se toman en Bruselas en materia de aduanas, pesca, transporte marítimo, fondos de cohesión y política de vecindad.
Esta singularidad no es una abstracción jurídica: tiene consecuencias muy concretas. Por poner un solo ejemplo, la normativa fitosanitaria europea excluye expresamente a Ceuta de su ámbito de aplicación, lo que hoy en día impide enviar productos de origen animal desde Ceuta al resto de España.
De hecho, el pasado 17 de julio la Confederación de Empresarios presentó ante la Comisión Europea una solicitud formal de acceso a documentos, para que se nos identifique el primer acto legislativo europeo que excluyó a Ceuta y Melilla del perímetro sanitario común y se nos facilite todo el expediente legislativo, técnico y preparatorio relacionado.
El objetivo perseguido es conocer, con nombre y apellido normativo, sobre qué base técnica y jurídica se decidió excluirnos, y acto seguido poder actuar sobre ella.
Son este tipo de barreras técnicas y burocráticas, invisibles para la mayoría, pero determinantes para nuestras empresas, las que solo se resuelven con presencia constante y especializada en Bruselas. Son este tipo de barreras técnicas y burocráticas, invisibles para la mayoría, pero determinantes para nuestras empresas, las que solo se resuelven con presencia constante y especializada en Bruselas, afirma la CECE.
"No podemos seguir dependiendo únicamente de intermediarios para que nuestros asuntos lleguen a Bruselas. Necesitamos estar allí, en el momento en que se diseñan las normas y se reparten los fondos, no después, cuando ya está todo decidido", añade la patronal.
Por qué la REPER no es suficiente

"Queremos dejar claro que esta reivindicación no cuestiona el trabajo de la Representación Permanente de España ante la Unión Europea (REPER), pero su labor no puede sustituir a una representación propia de la ciudad", prosigue la Confederación.
La REPER defiende los intereses generales del Estado español en su conjunto, mientras que Ceuta necesita un "seguimiento específico", constante y especializado de los expedientes que afecta a la ciudad autónoma directamente: desde la aplicación de controles fronterizos hasta las convocatorias de fondos europeos o la normativa aduanera y pesquera.
La patronal recuerda que prácticamente todas las comunidades autónomas españolas, así como numerosas ciudades y regiones europeas, cuentan desde hace años con oficinas de representación en Bruselas, precisamente porque han comprobado que la proximidad institucional se traduce en más fondos captados y en normativa mejor adaptada a sus necesidades.
"Ceuta no puede ser la excepción. Lo que está en juego no es un capricho institucional, sino la competitividad de nuestras empresas y el futuro económico de nuestra ciudad", sostienen los de Arantxa Campos.
Las decisiones que se toman en Bruselas requieren vigilancia diaria, capacidad de propuesta y seguimiento cercano por parte de la ciudad. Eso es algo que, por su propia naturaleza, la REPER no puede ofrecer con el nivel de detalle que Ceuta necesita, y así se viene demostrando en los últimos años, a ojos de la patronal.
Qué conseguiríamos con una oficina en Bruselas
A juicio de la CECE, existen una serie de beneficios derivados de esta representación propia en la capital europea:
- Acceso directo y anticipado a fondos europeos hoy infrautilizados. Programas como Interreg NEXT MED, el Fondo Social Europeo Plus, ALMA, o las líneas del Green Deal, LIFE, Horizon Europe y el Mecanismo "Conectar Europa" podríamos aprovecharlos mucho mejor si participamos desde el diseño de las convocatorias, en lugar de limitarnos a solicitarlos una vez publicadas.
- Corrección de barreras técnicas que hoy nos asfixian. No se trata solo de "estar informados": hay normativa europea, como la fitosanitaria, que hoy excluye a Ceuta de su ámbito de aplicación e impide, por ejemplo, el envío de productos de origen animal al resto de España. Estas barreras solo se corrigen con seguimiento técnico especializado y con interlocución directa y constante con las direcciones generales responsables, como DG TAXUD (fiscalidad y unión aduanera), DG SANTE (salud y seguridad alimentaria), DG REGIO (política regional) o DG HOME (fronteras y migración).
- Defensa activa ante normativa en negociación. Cuestiones como el régimen aduanero, el transporte de mercancías con Marruecos o la futura aplicación de controles fronterizos (como el sistema de Entradas y Salidas, EES) tienen un impacto directo en nuestra actividad empresarial. Una oficina permanente nos permitiría influir en estas decisiones mientras se negocian, no solo reaccionar a ellas.
- Visibilidad institucional y empresarial. Estar presentes en Bruselas facilita el contacto con inversores, otras regiones europeas y organismos comunitarios, mejorando nuestra proyección internacional como plataforma logística y comercial en el Estrecho.
- Integración en redes y alianzas ya existentes. Redes europeas como ERRIN, ARLEM o Eurada agrupan a regiones con retos similares a los nuestros y ofrecen visibilidad institucional y oportunidades de alianza que hoy no estamos aprovechando por falta de presencia estable en Bruselas.
- Seguimiento en tiempo real de la agenda europea. Muchas decisiones que afectan a nuestra economía se cuecen con meses o años de antelación. Tener personal desplazado en Bruselas nos permitiría anticiparnos, informar a las empresas ceutíes y preparar alegaciones o propuestas a tiempo, en lugar de enterarnos cuando la norma ya está aprobada.
Una propuesta ya sobre la mesa
La reivindicación de la Confederación de Empresarios no es nueva ni improvisada. La CECE ya viajó a Bruselas en 2025 para abordar directamente algunos de los problemas de la ciudad cuya solución pasa, en primer lugar, por las instituciones europeas, y en ese viaje mantuvimos reuniones con eurodiputados y con responsables de direcciones generales de la Comisión como DG REGIO, DG SANTE, DG TAXUD y DG EMPL, además de con la propia REPER y con BusinessEurope.
De ese viaje trajo propuestas concretas y presupuestos detallados para poner en marcha la oficina de representación, documentación que la patronal trasladó formalmente a la ciudad autónoma. "Hasta la fecha, esa propuesta no se ha visto materializada", indican los empresarios.
La Confederación de Empresarios tiene previsto regresar a Bruselas a finales de este año 2026 para continuar gestionando estos asuntos, y la ciudad no puede seguir permitiendo que se dilate una decisión que considera urgente. "Ya pusimos encima de la mesa el cómo y el cuánto. Lo que falta es voluntad política para dar el paso", defiende la entidad empresarial.






