La asociación Independientes de la Guardia Civil (IGC) ha alertado de la situación que, según denuncia, atraviesan los guardias civiles destinados en Ceuta debido al incremento de la presión migratoria por vía marítima.
La organización sostiene que las plantillas actuales y los medios disponibles son insuficientes para responder al aumento de las llegadas irregulares de inmigrantes y reclama al Gobierno la adopción de medidas urgentes para reforzar tanto los recursos humanos como los materiales.
Según expone IGC en una nota de prensa, la situación se ha agravado en los últimos meses, lo que ha obligado incluso al despliegue de efectivos del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) para apoyar a los agentes que prestan servicio en la ciudad autónoma.
IGC reclama más medios para la Guardia Civil en Ceuta
La asociación explica que, durante años, la mayor parte de las personas que trataban de acceder a Ceuta a nado, principalmente de nacionalidad argelina y marroquí, eran interceptadas por las autoridades y, en el caso de los adultos, eran rechazadas en frontera y entregadas a las autoridades marroquíes. Los menores, una vez acreditada su edad, permanecían en la ciudad conforme a la normativa vigente.
No obstante, IGC recuerda que una reciente doctrina jurisprudencial del Tribunal Supremo ha confirmado que la Disposición Adicional Décima de la Ley de Extranjería no permite aplicar el denominado rechazo en frontera o "devolución en caliente" a los inmigrantes interceptados en el mar cuando intentan acceder a nado a Ceuta o Melilla.
En estos casos, señala la asociación, debe aplicarse el procedimiento ordinario de devolución previsto en el artículo 58.3 de la Ley Orgánica 4/2000.
Para IGC, esta interpretación jurídica ha supuesto un aumento de los intentos de entrada por vía marítima, muchos de los cuales terminan con la llegada de los inmigrantes a suelo ceutí, incrementando la carga asistencial y policial que soporta la ciudad.

Plantillas "completamente desbordadas"
La organización sostiene que los guardias civiles de Ceuta, al igual que el resto de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado presentes en la ciudad, se encuentran "completamente desbordados" por la situación.
Además del refuerzo del GRS, IGC recuerda que mientras la Marina Real de Marruecos intercepta y devuelve a territorio marroquí a las personas rescatadas en sus aguas, quienes son auxiliados por el Servicio Marítimo de la Guardia Civil o consiguen alcanzar la costa española permanecen en Ceuta, aumentando la presión sobre los recursos disponibles.
A ello se suma, según la asociación, la situación del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), cuya capacidad también se encuentra sometida a una creciente presión debido al incremento constante de llegadas.
Petición de una respuesta normativa y más recursos
Ante este escenario, IGC considera imprescindible que las administraciones impulsen con carácter urgente una respuesta normativa que permita gestionar de forma eficaz esta realidad migratoria.
Asimismo, solicita que se dote a la Guardia Civil de más recursos humanos, materiales y operativos para garantizar tanto la seguridad de las fronteras como la protección de los derechos de las personas migrantes.
La asociación también recuerda el elevado coste humano que sigue teniendo esta ruta migratoria. Según indica, al menos treinta personas han perdido la vida este año intentando alcanzar Ceuta por mar, aunque advierte de que la cifra podría ser superior, ya que únicamente se contabilizan los cuerpos recuperados.
IGC añade que los agentes del Servicio Marítimo desarrollan su trabajo en condiciones de "enorme riesgo", realizando con frecuencia rescates con mala mar y enfrentándose, además, a un aumento de las incidencias durante estas intervenciones.
Las declaraciones de IGC
El presidente de Independientes de la Guardia Civil (IGC), Daniel Fernández, asegura que "los guardias civiles destinados en Ceuta están realizando un esfuerzo extraordinario para hacer frente a una situación que supera con creces la capacidad de las plantillas actuales. Es imprescindible reforzar de manera urgente los recursos humanos, materiales y logísticos, así como mejorar las condiciones profesionales y económicas de todos los agentes destinados en la ciudad".
Fernández añade que "no podemos seguir exigiendo a nuestros compañeros que afronten una presión migratoria sin precedentes, poniendo en riesgo su integridad física y realizando rescates en condiciones extremadamente difíciles, sin que exista un refuerzo estructural acorde con la realidad que viven cada día. Ceuta necesita una respuesta integral del Estado que proteja tanto la seguridad de la frontera como a los propios guardias civiles que la custodian".
La asociación concluye insistiendo en que la situación requiere decisiones urgentes por parte del Gobierno y una planificación que garantice la capacidad operativa de la Guardia Civil en Ceuta, con el objetivo de evitar que el incremento de la presión migratoria termine comprometiendo la seguridad fronteriza y la prestación del servicio público que desempeñan diariamente los agentes.







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