La Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (ASEDAS) ha manifestado que las empresas del sector, también en Ceuta, han absorbido ya más de 90 millones de euros en sobrecostes energéticos derivados de la incertidumbre provocada por la guerra en Oriente Medio.
Según expone la organización, este esfuerzo se está realizando para evitar que el incremento de costes tenga un impacto directo en el precio final de los alimentos.
De acuerdo con los datos difundidos por la asociación a partir de las cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la inflación de los alimentos y bebidas no alcohólicas se situó en junio en el 1,9%, tres décimas por debajo del 2,2% registrado en mayo. ASEDAS destaca que se trata de la tasa interanual más baja desde principios de 2025.
La energía sigue presionando a la cadena alimentaria
La patronal de la distribución alimentaria señala que, aunque la tensión sobre los carburantes habría disminuido tras la tregua alcanzada en Oriente Medio, la situación es diferente en el caso de la electricidad y el gas.
Según manifiesta ASEDAS, el denominado paquete energético continúa ejerciendo una fuerte presión sobre toda la cadena agroalimentaria, afectando tanto a la producción primaria como a la transformación, el transporte y la distribución.
La organización asegura que, pese a este contexto, no existen por el momento evidencias de que la crisis geopolítica haya provocado un encarecimiento directo de productos alimentarios concretos.
Inversiones para mejorar la eficiencia
ASEDAS afirma que las empresas asociadas están destinando alrededor de 3.000 millones de euros al año a la renovación de tiendas y plataformas logísticas. Estas actuaciones incluyen medidas orientadas a mejorar la eficiencia energética y reducir la dependencia de las fluctuaciones del mercado energético.
La asociación sostiene que estas inversiones buscan reforzar la capacidad del sector para afrontar escenarios de incertidumbre. No obstante, advierte de que preocupa la posibilidad de que se produzcan nuevos repuntes de tensión internacional que puedan frenar la recuperación de la normalidad observada en las últimas semanas.
Incertidumbre para la segunda mitad del año
La organización también señala que resulta complicado prever cómo evolucionará la situación durante el segundo semestre de 2026.
Entre los factores de riesgo menciona posibles incrementos de los tipos de interés, los salarios, los alquileres y otros costes asociados a la actividad económica.
Pese a ello, ASEDAS asegura que la distribución alimentaria continuará actuando como una “barrera de contención” frente a los aumentos de costes para garantizar el suministro de productos básicos al menor precio posible para los consumidores.
Más de 315 cadenas de alimentación
Según los datos recogidos por la asociación, los consumidores disponen actualmente de más de 315 cadenas de alimentación de distintos tamaños para realizar sus compras. ASEDAS destaca que este modelo alcanza una cobertura cercana al 97% de los municipios españoles.
La organización considera que la elevada competencia existente en el sector, junto con la amplia variedad de formatos comerciales, favorece el control de los precios y permite a los consumidores adaptar sus hábitos de compra para reducir el impacto de la inflación.
ASEDAS, que representa al 75,4% de la distribución alimentaria en España, agrupa a compañías como Mercadona, Lidl, Dia, Aldi, Consum, Covirán, Gadis o Ahorramas, entre otras.






