Las redes antimedusas se colocan, precisamente, para garantizar baños seguros a los usuarios en Ceuta. No lo son y, en muchas ocasiones, es por culpa de los comportamientos “incívicos” de quienes las dañan o se suben encima de ellas, lo que termina anulando su función.
La rotura de estas mallas o su manipulación subiéndose encima de ella provocan que la función encomendada falle y se produzcan las consiguientes quejas y protestas.
Sin ir más lejos, hace solo unas semanas, usuarios de la playa del Chorrillo denunciaban la gran acumulación de medusas que se habían ‘colado’ por unas redes inutilizadas.
Usos inapropiados de la red antimedusas que tienen consecuencias en los bañistas
Esos mismos usuarios son los que este sábado han advertido de las acciones de unos pocos cuyas consecuencias afectan a todos. Así, unos jóvenes se dedicaron a balancearse sobre la red antimedusas, aunque en otras ocasiones la han cortado o han saltado desde boyas cercanas.
Esas manipulaciones llevan a que las medusas se cuelen y terminen convirtiendo una tarde de playa de verano en una particular tortura.
Medusas que se cuelan fácilmente y sanciones que pueden imponerse
Los usuarios piden que además de instalar las redes antimedusas durante la temporada de baño, se revisen para cerciorarse de que cumplen su función, sancionando los comportamientos “incívicos”.
Las medusas se cuelan fácilmente en la zona dedicada al baño porque no encuentran el veto debido. Un simple balanceo sobre las redes o moverlas para colarse con embarcaciones termina anulando la funcionalidad debida.
Cualquier comportamiento de este tipo debe ser denunciado porque es motivo de sanción, además de que los responsables de estas redes pueden actuar por su cuenta reclamando responsabilidades por daño de material.
Además, existe una aplicación para poder denunciar la existencia de medusas y que los usuarios las sitúen fácilmente, generándose un canal de información de interés para los bañistas.






