El Cristo de los Afligidos, conocido popularmente en Ceuta como el Cristo del Puente, recibió este miércoles la despedida de cientos de fieles antes de emprender su traslado a Sevilla, donde será sometido a un proceso integral de restauración destinado a garantizar su conservación y recuperar parte de su riqueza artística.
La jornada comenzó con el traslado de la sagrada imagen desde su capilla del Puente hasta el Santuario de Nuestra Señora de África, en un solemne recorrido acompañado por el rezo del Santo Vía Crucis. Numerosos devotos participaron en este acto de recogimiento, que sirvió para despedir a una de las imágenes con mayor arraigo devocional e histórico de la ciudad.
Ya en el Santuario se celebró la Sagrada Eucaristía, presidida por el vicario general de Ceuta, Francisco Jesús Fernández Alcedo.
La ceremonia concluyó con la bendición impartida con el Santo Crucifijo y un multitudinario besapiés, permitiendo a los fieles venerar por última vez la imagen antes de su salida de la ciudad.
Una despedida motivada por su delicado estado de conservación
Estos actos de despedida se han celebrado con motivo del inminente traslado del Cristo a Sevilla, donde será intervenido por especialistas para frenar el deterioro acumulado durante siglos.
La actuación forma parte del proyecto de rehabilitación del Baluarte de los Mallorquines impulsado por la Ciudad Autónoma, aunque la restauración de la talla constituye una de las intervenciones patrimoniales más relevantes del conjunto.
La imagen, datada entre finales del siglo XV y comienzos del siglo XVI, está considerada una de las tallas religiosas más antiguas conservadas en Ceuta, lo que convierte su recuperación en una actuación de gran importancia para la preservación del patrimonio histórico y artístico de la ciudad.
El informe elaborado por el restaurador José María Cosano determinó que la obra presenta un preocupante estado de conservación, con grietas en la madera, desprendimientos del estuco provocados por la humedad y las variaciones térmicas, además de numerosos repintes acumulados a lo largo del tiempo que han ocultado gran parte de su policromía original.
Recuperar el aspecto original de la talla
La restauración permitirá consolidar la estructura de la imagen, fijar las zonas deterioradas y eliminar las sucesivas capas de pintura añadidas durante siglos para recuperar, en la medida de lo posible, la policromía original concebida por su autor.
Los trabajos incluirán además la reintegración de las pérdidas existentes y la aplicación de tratamientos de protecciónsobre la talla, la cruz y la peana, garantizando unas condiciones óptimas de conservación para las próximas generaciones.
Con esta intervención, el Cristo de los Afligidos permanecerá fuera de Ceuta durante el tiempo que duren los trabajos de restauración, tras una emotiva despedida en la que los fieles pudieron rendirle homenaje antes de que inicie una nueva etapa destinada a asegurar la conservación de una de las imágenes más valiosas del patrimonio histórico, artístico y religioso de la ciudad.





