El único parque que tiene la barriada de San Antonio para que los vecinos puedan llevar a los niños a jugar o sentarse un rato a charlar está completamente abandonado. No lo riegan, no cuidan las plantas, no podan las palmeras ni realizan ningún tipo de mantenimiento. Además, hay una farola que no funciona desde que la instalaron que ya está incluso oxidada. Lo máximo que hacen es enviar una cuadrilla cuando todo se ha convertido en una auténtica porquería para darle un pequeño lavado de cara que sirve de muy poco.
Ni se sabe cuántos años llevan sin podar las palmeras del parque y de esta zona. Todas las palmeras de Ceuta se podan cada año, menos las de San Antonio. Debe de ser que, para el Ayuntamiento, esta barriada no existe.
En las fotos también se puede apreciar el estado del camino por el que tenemos que pasar para llegar a nuestras casas. Hay plantas (pequeños árboles) con pinchos que están podridos y se están cayendo sobre el camino. Lo mismo ocurre con otras plantas que se han secado y han terminado invadiendo el paso, dificultando el tránsito de los vecinos.
Antes, cuando se celebraba la festividad de San Antonio, el Ayuntamiento se acordaba de esta zona y la adecentaba para que los ciudadanos que subían a la romería vieran que todo estaba cuidado. Ahora ya ni siquiera con motivo de la festividad de San Antonio se dignan a acondicionar la barriada en condiciones.
Por otro lado, el Ayuntamiento anunció a bombo y platillo que había reorganizado la plantilla de la Policía Local para que todos los barrios contaran con su presencia. Sin embargo, parece que a los responsables se les olvidó que San Antonio también existe. Un olvido así lo puede tener cualquiera, claro; esta zona está tan lejos del Ayuntamiento que quizá ni se acordaron de ella.
Como consecuencia, los vehículos suben la cuesta a la velocidad que les da la gana y, cuando llega la noche, la subida a San Antonio se convierte en un auténtico circuito de carreras, con el consiguiente peligro para los vecinos que tienen que circular por la zona para llegar a sus casas. No son pocos los accidentes que se han producido en esta zona, pues las curvas son muy pronunciadas y no hay visibilidad, la velocidad que llevan muchos vehículos es elevada. Lo ideal sería que pusiesen radares fijos en toda la zona y se acabaría con los peligros de circular a altas velocidades.
Por último, recordar a la consejería de Medio Ambiente que muchas de las palmeras que llevan años sin cortarles las hojas (gran parte de esas hojas están completamente secas), su ubicación es muy cerca de las casas. ¿Se imaginan que pasaría si hubiese un incendio? Un auténtico peligro.






