La nueva función de nombres de usuario de WhatsApp ha despertado preocupación entre expertos en ciberseguridad por el riesgo de posibles fraudes y suplantaciones de identidad, una amenaza de la que tampoco están exentos los usuarios de Ceuta.
La aplicación, propiedad de Meta, trabaja en esta función desde 2023 con el objetivo de reforzar la privacidad de sus usuarios. Gracias a ella, será posible iniciar conversaciones utilizando un nombre de usuario único en lugar del número de teléfono, una fórmula similar a la que otras plataformas de mensajería ya emplean desde hace años.
No obstante, el despliegue de esta novedad ha encendido las alarmas en el ámbito de la ciberseguridad. Reguladores y especialistas advierten de que algunos usuarios podrían registrar nombres muy parecidos a los de organismos públicos, entidades financieras, empresas o personalidades conocidas con el objetivo de engañar a otras personas.
India, el primer país en dar la voz de alarma
India ha sido el primer país en alertar sobre los posibles riesgos de esta nueva función. El Ministerio de Electrónica y Tecnología de la Información (MeitY) ha trasladado a la compañía su preocupación por el aumento de fraudes y casos de suplantación de identidad que podrían derivarse del uso de nombres de usuario similares a los de personas o entidades reales.
Las autoridades indias consideran que esta herramienta podría incrementar el riesgo de estafas y ataques de phishing. Por ello, el Gobierno ha solicitado a WhatsApp que no complete el despliegue de la función en el país hasta que se analice su impacto.
Los expertos piden precaución a los usuarios
Ante estas advertencias, Meta ha defendido que ya aplica medidas para reducir la suplantación de identidad, como la reserva preventiva de determinados nombres de instituciones y personajes públicos o la posibilidad de reclamar el mismo nombre de usuario utilizado en otras plataformas del grupo, como Facebook o Instagram.
Mientras tanto, los especialistas recomiendan desconfiar de cualquier cuenta que solicite información personal, datos bancarios o pagos, aunque el nombre de usuario resulte aparentemente oficial, y verificar siempre la identidad del interlocutor antes de compartir cualquier información sensible.






