Agentes de la Unidad de Seguridad Ciudadana (USECIC) de la Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta han detenido a dos personas que estaban en posesión de botellas de óxido nitroso destinado a la venta. Es el llamado gas de la risa.
Los componentes de esta unidad, que prestan servicio de Seguridad Ciudadana, actuaron en la carretera N-354 esta pasada madrugada, en torno a las 4:30 horas.
Cuenta el Instituto Armado que, “ante la actitud sospechosa de los ocupantes de un vehículo estacionado en las inmediaciones de un local de ocio, procedieron a su identificación”.
“Tras observar indicios de la posible venta y consumo de sustancias nocivas en la vía pública, se procedió a un reconocimiento exhaustivo del interior del turismo”, explica en una nota.

Las sospechas derivan en una doble detención
Fue en esa inspección cuando hallaron e intervinieron dos botellas de óxido nitroso de 3,4 kilogramos, gran cantidad de globos, boquillas dispensadoras y dinero en efectivo fraccionado, confirmándose su distribución ilícita con fines recreativos entre los viandantes, para ofrecer el llamado gas de la risa.
Se procedió a la detención de los dos ocupantes del vehículo, ambos varones mayores de edad y de nacionalidad española.
Los detenidos, en unión de las diligencias instruidas, han sido puestos en libertad y citados para su comparecencia en el día de hoy ante el Juzgado de Instrucción número 5 de Ceuta como presuntos autores de un delito contra la salud pública, quedando los efectos intervenidos a disposición de dicha Autoridad Judicial.
Las consecuencias de la venta y consumo del gas de la risa
El óxido nitroso o gas de la risa es una de las drogas de mayor consumo en los últimos años.
Se trata de una droga que se puede encontrar tanto en forma líquida como en gas comprimido.
Su consumo es muy peligroso por la rapidez con que hace efecto y su extensión entre los más jóvenes. Entre los riesgos está incluso la muerte, como el más grave, además de la asfixia.
Las fuerzas de seguridad han aumentado las operaciones, sobre todo en la Península, que se saldan con decomisos importantes de bombonas de este gas de la risa.







Excelente actuación, encontramos en muchas partes de la ciudad esas botellas, seguro que hay quien conduce bajo los efectos de estas sustancias, poniendo en grave riesgo al resto de ciudadanos. Aduanas tendría que actuar con el que las distribuye en Ceuta porque es un producto destinado a la hostelería y no para uso recreativo con los perjuicios que tiene para la salud.