La barriada de Juan XXIII, en Ceuta, inicia una nueva etapa con la puesta en marcha de las obras de conservación, rehabilitación integral y mejora de la eficiencia energética de los tres bloques que conforman el antiguo Patronato de Viviendas.
Los primeros pasos de esta actuación ya son visibles sobre el terreno gracias a la instalación del vallado perimetral que rodea los edificios, una actuación previa necesaria para garantizar la seguridad de vecinos y trabajadores y para permitir el desarrollo ordenado de los trabajos previstos durante los próximos meses.
La ejecución de este proyecto supone una de las intervenciones más importantes que se acometerán en el ámbito de la vivienda pública de la ciudad en los últimos años.
La actuación cuenta con una inversión global de 6.687.114,04 euros y permitirá actuar sobre un conjunto residencial que, tras varias décadas de uso, requería una intervención profunda para corregir problemas derivados del envejecimiento de los materiales y de la exposición continuada a las condiciones climáticas.
La iniciativa impulsada por la Consejería de Fomento, Medio Ambiente y Servicios Urbanos tiene como principal objetivo mejorar la calidad de vida de los residentes, incrementando los niveles de seguridad, accesibilidad, confort y eficiencia energética de unos edificios que albergan a numerosas familias ceutíes.
La actuación beneficiará directamente a los vecinos de los cinco portales distribuidos en los tres bloques que integran esta histórica barriada.
Una actuación de rehabilitación integral sobre 141 viviendas y 10 locales comerciales
El proyecto contempla la intervención sobre un total de 141 viviendas y 10 locales comerciales, lo que convierte esta actuación en una de las más ambiciosas dentro de las políticas de rehabilitación urbana desarrolladas por la Ciudad. Los trabajos han sido diseñados para responder a las necesidades actuales de los inmuebles y garantizar su conservación durante las próximas décadas.
Los edificios objeto de la actuación fueron construidos a finales de la década de los años setenta y, aunque han sido objeto de labores de mantenimiento a lo largo del tiempo, presentaban diversas patologías asociadas al desgaste natural de los materiales.
La aparición de fisuras, desprendimientos puntuales, problemas de impermeabilización y deficiencias energéticas hacía necesaria una intervención integral que permitiera devolver a los inmuebles unas condiciones óptimas de habitabilidad.

Desde la Ciudad se considera que esta actuación supone además una importante apuesta por la regeneración urbana, al contribuir no solo a la mejora física de los edificios, sino también a la revalorización del entorno residencial y a la creación de espacios más confortables para sus habitantes.
La rehabilitación permitirá actualizar elementos constructivos que habían quedado obsoletos y adaptarlos a los estándares actuales de calidad y eficiencia.
Reparación de fachadas, cubiertas y elementos deteriorados
Uno de los apartados más importantes de la actuación será la intervención sobre la envolvente exterior de los edificios.
Los trabajos incluirán el saneamiento, reparación y consolidación de las fachadas y cubiertas, eliminando aquellos elementos deteriorados por el paso del tiempo y reforzando las estructuras que así lo requieran. Esta fase resulta fundamental para garantizar la durabilidad de los inmuebles y evitar futuras incidencias derivadas de filtraciones o degradación de materiales.
Las labores previstas permitirán corregir patologías acumuladas durante décadas y mejorar significativamente el estado general de conservación de los bloques.
Además de la reparación de elementos dañados, se procederá a la aplicación de nuevos tratamientos protectores destinados a aumentar la resistencia de los edificios frente a la humedad, la salinidad y otros factores ambientales que afectan especialmente a las construcciones situadas en entornos costeros.
La actuación también contempla la renovación de las carpinterías exteriores de las viviendas y de las cajas de escalera ubicadas en la fachada norte.
La sustitución de ventanas y cerramientos permitirá mejorar tanto la estética del conjunto residencial como las prestaciones energéticas de los inmuebles, reduciendo pérdidas de calor en invierno y minimizando la entrada de calor durante los meses más cálidos.
Apuesta por la eficiencia energética y el ahorro
Además de la rehabilitación integral de la barriada, la mejora de la eficiencia energética constituye uno de los pilares fundamentales del proyecto. Gracias a la renovación de diversos elementos constructivos, los edificios lograrán reducir su demanda energética y ofrecerán un mayor confort térmico a sus residentes, contribuyendo al mismo tiempo a disminuir el consumo energético de las viviendas.
Entre las actuaciones previstas destaca la instalación de un nuevo sistema de iluminación eficiente en las zonas comunes.
Las actuales luminarias serán sustituidas por equipos de bajo consumo que permitirán reducir el gasto eléctrico y optimizar el rendimiento energético de los espacios compartidos por los vecinos. Esta medida se traducirá en una disminución de los costes de mantenimiento y en una menor huella ambiental.
Asimismo, se instalarán toldos en las fachadas orientadas al este y al sur, una solución destinada a reducir la incidencia directa de la radiación solar sobre las viviendas.
Esta medida contribuirá a mejorar las condiciones de confort interior, especialmente durante los meses de verano, favoreciendo temperaturas más agradables y reduciendo la necesidad de recurrir a sistemas de climatización.
Financiación compartida entre la Ciudad y los fondos europeos
La ejecución de esta importante actuación será posible gracias a una financiación compartida entre distintas administraciones.
La Ciudad Autónoma de Ceuta asume el 54,5 % del presupuesto total, lo que representa una aportación de 3.645.114 euros, reafirmando así su compromiso con la mejora del parque público residencial y con la rehabilitación de las barriadas de la ciudad.
Por su parte, el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana aporta los 3.042.000 euros restantes a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado con fondos europeos Next Generation.
Esta colaboración institucional permite afrontar una intervención de gran envergadura que difícilmente podría ejecutarse sin el respaldo de los programas europeos destinados a la modernización y sostenibilidad del parque edificatorio.

Con el vallado ya instalado y los preparativos en marcha, la barriada de Juan XXIII se prepara para afrontar una transformación largamente esperada por sus vecinos.
Una vez finalizadas las obras, los residentes dispondrán de edificios más seguros, eficientes, confortables y adaptados a las exigencias actuales, consolidando además una mejora significativa de la imagen urbana y de la calidad residencial de uno de los conjuntos de vivienda pública más representativos de la ciudad.







Como dejen la cubierta igual que dejaron la de la barriada de los rosales...ruina total!! En los pisos de los rosales jamás entró agua hasta que taladraron los techos para instalar unas placas de aislamiento térmico y lo que provocaron es que cada vez que llueve entra agua y humedades y ahora estamos peor que nunca. Incluso hace dos años salió volando un techo entero de una vivienda por los aires y tuvieron que arreglarlo la comunidad y le costó nada más y nada menos que 9.000 euros. Te los 40 bloques que hay todos tuvieron alguna incidencia y ahora te dicen que eso sólo tenía 2 años de garantía. Que desastre lo que hicieron y que ruina para los vecinos