Un año más, el Colegio San Agustín de Ceuta se ha vestido de gala para vivir una de las jornadas más especiales del calendario escolar: la graduación de los alumnos de Educación Infantil.
Y es que los más pequeños de la institución han sido los grandes protagonistas de un acto que ha estado cargado de grandes emociones.
La alegría en el rostro de estos pequeños ha sido más que evidente al culminar una etapa tan importante para ellos. Ha sido una jornada cargada con esa ilusión de comenzar, próximamente, su camino en la Educación Primaria.

Un emotivo acto para el recuerdo
El patio del centro educativo ha sido ese escenario perfecto para poder llevar a cabo este esperado evento, donde familiares, compañeros y las orgullosas profesoras que han guiado a los niños durante estos años, han compartido este logro que llevará a cada uno de estos pequeños a subir un peldaño más en su proceso educativo.
Como era de esperarse, los alumnos han recibido sus bandas y diplomas, un reconocimiento simbólico a su esfuerzo, dedicación y a las ganas demostradas en cada tarea y actividad propuesta en clase. También han contado con una sorpresa: un obsequio que ha iluminado aún más sus rostros llenos de felicidad.
Emoción a flor de piel en Ceuta
Los abrazos y las palabras de felicitación también han marcado el ritmo de un evento donde las familias no han parado de capturar fotografías y vídeos con sus teléfonos móviles para inmortalizar este paso tan importante en la vida académica de sus hijos.
De esta manera, el Colegio San Agustín reafirma su compromiso con la educación de calidad, celebrando los frutos de una labor bien hecha con este grupo de estudiantes que hoy sube un escalón más en su formación integral con grandes expectativas ante nuevos retos, aprendizajes y amistades.






