Con una mochila a la espalda y nadando para cruzar de Marruecos a Ceuta. No llevaba la muda y objetos personales en su interior como hacen otros inmigrantes, sino que había buscado bordear el espigón llevando hachís, casi 26 kilos.
Efectivos de la 2ª Compañía de fiscal y de Fronteras junto con el Servicio Marítimo de la Guardia Civil pudieron interceptarlo y detenerlo, sorprendiendo la narcótica sustancia dentro del macuto marcada con el nombre ‘top Ketama’. El detenido está relacionado con un delito contra la salud pública.
Los hechos se han desencadenado alrededor de las 05:50 horas, cuando las fuerzas en servicio de la 2ª Compañía Fiscal y de Fronteras de Ceuta, mediante el empleo de los sistemas de vigilancia de cámara térmica ubicados en el espigón del Tarajal (bahía sur), detectaron visualmente la presencia de este nadador que avanzaba en el agua procedente de Marruecos hacia las aguas españolas de Ceuta.

Coordinación con el Servicio Marítimo y el Ejército marroquí
De forma inmediata, se avisó a las patrullas terrestres de la referida Compañía, coordinando asimismo la comunicación con el Servicio Marítimo, así como con los componentes del Ejército Marroquí para optimizar el control perimetral.
La patrulla del Servicio Marítimo de la Guardia Civil se desplazó hasta el lugar donde se encontraba el nadador, procediendo a su interceptación. Tras asegurar su traslado, los agentes comprobaron que el sujeto portaba una mochila a la espalda.
Pues bien, en el posterior registro inspección del equipaje interceptado, se halló en su interior la cantidad de 25.900 gramos de resina de hachís.

Del agua al calabozo y le espera la prisión
Se detuvo al nadador como presunto autor de un supuesto delito contra la salud pública por llevar ese hachís. Del agua a los calabozos y le espera la prisión preventiva hasta que llegue el juicio.
No es un hecho anecdótico, sino que son varios los pasadores de hachís que han entrado en Ceuta usando esta vía de pase.






