No hay dos sin tres. Y parece que tampoco iba a haber dos narcotúneles sin un tercero en camino que enlazara Marruecos con Ceuta para introducir grandes cantidades de hachís.
Es lo que sospecha la UDYCO y así lo ha plasmado en un nuevo informe que ha remitido hace solo unos días al Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional y a cuyo contenido ha tenido acceso El Faro de Ceuta.
En el mismo se resalta que se estaba gestando la construcción de una tercera galería para meter droga, en esta ocasión más adentrada en la zona del perímetro fronterizo, antes de llegar a finca Berrocal.
La misma tendría como objetivo asegurar un flujo continuado de entrada de hachís para su posterior traslado a la Península.
En una de las sonorizaciones intervenidas en la investigación de la UDYCO se habla de introducir a una persona desde Marruecos de manera irregular para construir ese túnel. En otra posterior se muestra la preocupación por el lugar elegido ante el tránsito continuado de gendarmes y el miedo a que vean entrar y salir constantemente a personas en plena construcción del tercer narcotúnel.
“Los gendarmes pasan todos los días por ahí”
“Los gendarmes pasan todos los días por ahí, en este camino, por la barrera, cerca de nuestro sitio. Nosotros no queremos, necesitamos que se quiten esos de ahí”, dice uno de los implicados.
“Si ven que la gente está entrando y saliendo… Si ellos se quitan de ahí, yo me hago responsable”, añade el considerado como constructor de esa galería del hachís, un hombre de confianza de la red que asumiría ese rol. Contarían con un edificio para la estructura de un tercer túnel que quería construirse ante el temor de que el segundo fuera descubierto.
“Por dentro me faltan 40 metros”, se recoge en otra de las sonorizaciones captadas por la UDYCO, lo que los agentes interpretan como la distancia que faltaría en la zona correspondiente al territorio español, de ahí la necesidad de acceder a Ceuta al menos un mes para realizar la construcción de esta infraestructura.
Una organización estructurada
Los investigadores concluyen que se está ante una organización criminal “perfectamente estructurada, estable y jerarquizada”, dedicada a “la introducción en territorio español, almacenamiento, transporte y posterior distribución de grandes cantidades de sustancias estupefacientes, valiéndose para ello de infraestructuras altamente especializadas vía subterránea, así como por otra vías o métodos”.
Además, sobre el tablero la UDYCO vuelve a situar las mismas piezas, a las mismas personas sospechosas por su implicación en las dos galerías descubiertas dentro del polígono del Tarajal, una tras una investigación de la Guardia Civil (Operación Hades) y otra por la Policía (‘Ares’) y esta tercera en construcción.
Según el contenido del informe dirigido a la Audiencia Nacional, los componentes de esta organización habrían estado trabajando en habilitar ese tercer narcotúnel.
El peaje para colar la droga
Se buscaba “monopolizar la entrada de sustancia estupefaciente en Ceuta, previo pago de una comisión por kilogramo introducido, lo que generaba grandes beneficios económicos a la organización criminal investigada”.
Es decir, se cobraría una especie de peaje por kilos de hachís introducidos por el narcotúnel. La galería quedaría manejada por los cerebros de la trama para uso de otras pequeñas organizaciones que debían alimentar ese negocio.
El material usado para la construcción
Los investigadores de la Policía Nacional han comunicado a la Audiencia Nacional que disponen de “indicios claros” de esa “planificación y construcción de un tercer narcotúnel”, valiéndose de las “estructuras metálicas intervenidas, destinadas al reforzamiento y cimentación de dicha infraestructura criminal, construidas y soldadas” por encargo directo, lo que evidencia “la elevada capacidad económica, logística y humana” de esta organización criminal.
Para la UDYCO, los hechos investigados revisten de una “extrema gravedad” no solo “por la entidad de las cantidades de sustancias estupefacientes intervenidas” y por la “sofisticación de las infraestructuras halladas”, sino también “por la peligrosidad inherente a la organización criminal investigada” que ha demostrado “capacidad suficiente para mantener una operativa criminal sostenida en el tiempo, con proyección trasnacional y con evidente riesgo de fuga”.
La capacidad para ‘comprar’ funcionarios y voluntades
La Policía mantiene que la construcción de ese tercer narcotúnel fue “ideada y orquestada” por el titular de las otras dos galerías y señalado como el patrón de los patrones, al objeto de “introducir grandes cantidades de sustancias estupefacientes de manera continua en nuestra ciudad, arrojándose el monopolio de la entrada de sustancia estupefaciente para las distintas organizaciones criminales que actúan en Ceuta, mediante un precio por kilogramo introducido, lo que hace que aparezcan a lo largo de distintas investigaciones ocupando un alto status en el submundo criminal por los roles practicados por estos”, traslada al juzgado instructor.
La UDYCO señala además que en esta organización “se ha observado la capacidad de la organización criminal, para la práctica de corrupción y acceso sobre funcionarios públicos, lo que eleva la peligrosidad y alarma social suscitada al considerarse impune por los hechos presuntamente cometidos”.
Mantiene la UDYCO que se está ante la “cabeza” de una de las organizaciones criminales más activas y peligrosas por sus “tentáculos” en el sur peninsular.
Operaciones judicializadas
Los juzgados números 3 y 6 de la Audiencia Nacional mantienen abiertas ambas investigaciones, que se han cerrado con detenidos y apertura de piezas paralelas de indagación surgidas de las originales.
La Operación Hades de la Guardia Civil, que contó con la participación de Asuntos Internos, la UCO y el CRAIN, sigue en fase de instrucción judicial.
La ‘Ares’ del CNP no ha cesado en las detenciones, no solo en Ceuta sino también en Marruecos, rozando prácticamente los 30.
Cada operación tiene su propio narcotúnel bajo investigación. Todos ahora están cerrados y vigilados con cámaras, quedando en la línea de posteriores indagaciones la construcción del tercero del que llama la atención como pretendía ser habilitado en plena zona de control permanente por parte de la Guardia Civil y blindado con las cámaras que se controlan desde la central COS.






