La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) alerta sobre lo que ocurrirá el próximo verano de 2026, pronosticando que junio, julio y agosto registrarán valores térmicos por encima de la media en toda España. Información de interés para los vecinos de Ceuta.
El final de mayo ha estado marcado por un calor extraordinario que actúa como precursor de una temporada estival que afectará con especial severidad a las zonas del norte y el este peninsular.
Esta tendencia de altas temperaturas sigue la estela de un invierno históricamente cálido y un mes de abril que se posicionó como el más caluroso de los registros actuales.
Si bien los meteorólogos prevén que puedan ocurrir breves períodos de alivio térmico, la previsión general apunta a un verano extremadamente caluroso, consolidando un patrón de clima anómalo que sitúa a este año entre los más cálidos de las últimas décadas.
Lo que se espera los últimos días de mayo
España se enfrenta a un escenario meteorológico excepcional en este cierre del mes de mayo, con una transición hacia la época estival marcada por temperaturas que desafían los registros históricos.
Según los últimos datos de la Agencia Estatal de Meteorología, el país está atravesando un episodio de calor anómalo que no solo afecta a la Península Ibérica, sino que se extiende por gran parte de Europa Occidental.
Este fenómeno, caracterizado por valores propios de pleno verano, está batiendo récords de temperaturas máximas y mínimas en numerosas estaciones meteorológicas.

El fenómeno de la "potente dorsal": ¿Por qué hace tanto calor?
La causa principal de estas temperaturas extraordinariamente altas es la presencia de una potente dorsal que está afectando a Europa Occidental.
Según explica el portavoz de la AEMET, Rubén del Campo, las dorsales son zonas de altas presiones tanto en la superficie como en niveles medios y altos de la troposfera. Este sistema genera un "doble efecto" que intensifica el calentamiento atmosférico:
Estabilidad y falta de ventilación. La dorsal provoca que la atmósfera esté en calma, con vientos flojos que impiden la circulación de corrientes de aire verticales. Al no haber ventilación, el calor generado por la radiación solar —que en esta época del año ya es muy intensa debido a la altura del sol al mediodía— se queda "atrapado" cerca de la superficie.
El fenómeno de la subsidencia. Este proceso consiste en el descenso del aire desde las capas altas a las bajas de la atmósfera. Durante este descenso, el aire sufre una compresión mecánica que provoca una subida térmica adicional. En situaciones donde la dorsal es tan potente como la actual, este calentamiento por subsidencia se vuelve extremadamente intenso
Récords históricos y el impacto del cambio climático
Este episodio de calor no es un hecho aislado, sino que se enmarca en un contexto de cambio climático que está aumentando la frecuencia e intensidad de los episodios de altas temperaturas durante todo el año.
Los datos son reveladores: en el observatorio de Igueldo (San Sebastián), la temperatura mínima del 25 de mayo no bajó de los 24,5 °C, superando en más de 2 grados el récord anterior de una serie histórica de un siglo.
Por su parte, el aeropuerto de Santander alcanzó los 37,1 °C, la cifra más alta para un mes de mayo desde 1954. Además, este observatorio ya acumula cinco días con temperaturas superiores a los 30 °C en lo que va de 2026, cuando lo normal en este periodo era registrar apenas dos días con tales valores.
Esta tendencia se repite en países vecinos como Reino Unido y Francia, donde se han pulverizado récords de noches tropicales y máximas diurnas con valores entre 10 y 15 °C por encima de lo normal.
Previsión inmediata
Para este fin de semana, se espera que el calor intenso persista en la mayor parte del país, con termómetros que podrían alcanzar los 40 grados en el valle del Guadalquivir y los 38 grados en el valle del Ebro.
En el centro peninsular y Madrid, las máximas oscilarán en torno a los 36 grados. Además, se prevén noches tropicales (donde la temperatura no baja de los 20 °C) en el Mediterráneo, el centro y el sur. Sin embargo, el pronóstico apunta a un cambio progresivo:
- Comunidades Cantábricas: a partir del lunes, se espera un descenso térmico notable, devolviendo los termómetros a valores más normales para la época, entre los 23 y 25 grados.
- Inestabilidad atmosférica: el aumento del calor favorecerá la formación de tormentas en el este peninsular, especialmente en zonas de montaña como los Pirineos y el Sistema Ibérico, donde no se descarta la presencia de granizo.
- Canarias: el archipiélago mantendrá un régimen de vientos alisios con nubes al norte de las islas montañosas y un ligero ascenso de temperaturas previsto para el próximo lunes.

Lo que se espera para Ceuta finalizando mayo
La semana pasada, la AEMET pronosticaba un episodio de calor "muy intenso y prolongado" en la mayor parte de España, pero en el caso de Ceuta una regulación térmica natural situando sus temperaturas máximas en los 24 grados.
En contraste con el fuerte aumento térmico que experimentaría el resto del país, en Ceuta, la predicción de la AEMET, al menos para los días siguientes, indicaba un escenario de cielos prácticamente despejados y una probabilidad de precipitación del 0% de forma constante.
Por otra parte, la predicción meteorológica para Ceuta durante este fin de semana muestra un escenario de gran estabilidad y cielos despejados.
Según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología, el viernes 29 y el sábado 30 las temperaturas máximas oscilarán entre los 22°C y 23°C, con mínimas que bajarán hasta los 16°C. Para el domingo 31, se espera un ligero ascenso térmico alcanzando los 25°C de máxima.
Es fundamental tener precaución con la exposición solar, ya que el índice ultravioleta máximo se mantendrá en un valor muy alto de 9 durante todo el periodo inicial.
Al comenzar la próxima semana, el tiempo en Ceuta continuará marcado por la ausencia de lluvias, con una probabilidad de precipitación del 0% durante los primeros días.
El lunes 1 y el martes 2 de junio las temperaturas alcanzarán su punto más alto del periodo, situándose en los 26°C de máxima. Sin embargo, se producirá un cambio significativo en las condiciones del viento a partir del martes, cuando las corrientes provenientes del oeste ganarán intensidad, alcanzando velocidades de 35 km/h y rachas máximas de hasta 60 km/h.
Hacia el final de la previsión de siete días, el viento de componente oeste (poniente) seguirá siendo el protagonista en la ciudad autónoma, manteniendo rachas fuertes de entre 55 y 60 km/h durante el miércoles y el jueves.
Las temperaturas en Ceuta sufrirán un leve descenso a partir del miércoles 3 de junio, estabilizándose en máximas de 24°C y mínimas de 19°C. Aunque la estabilidad ha sido la tónica general, para el jueves 4 se observa un ligerísimo cambio en la tendencia con la aparición de una probabilidad de lluvia del 5%.






