El Ministerio de Defensa mantendrá el próximo 2 de junio una reunión con el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones para abordar la propuesta de reconocimiento de la profesión militar como profesión de riesgo. Así lo ha comunicado el propio departamento ministerial a la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME), según ha informado la organización en una nota de prensa.
La asociación profesional asegura que el escrito remitido por Defensa, fechado el 25 de mayo, señala que en la elaboración de la propuesta “se han tomado en consideración las distintas propuestas recibidas de las asociaciones profesionales”.
Sin embargo, ATME denuncia que el Ministerio continúa sin remitir el texto del proyecto a las organizaciones representativas de los militares y tampoco ha aclarado si las aportaciones planteadas por la asociación han sido finalmente incorporadas.
ATME reclama acceso al proyecto
Desde ATME recuerdan que remitieron sus propuestas por escrito incluso antes de que el Ministerio las solicitara formalmente. La organización considera que esa falta de comunicación previa pudo provocar que otras asociaciones no llegaran a presentar sus aportaciones.
La asociación subraya además que la ministra de Defensa anunció públicamente el pasado 14 de mayo que el proyecto ya estaba redactado. Pese a ello, sostienen que las asociaciones profesionales continúan sin conocer el contenido del documento, a pesar de haber solicitado formalmente acceso al mismo mediante registro.
ATME critica lo que considera una “habitual falta de transparencia” por parte del Ministerio de Defensa y cuestiona la ausencia de información sobre el estado real de la iniciativa.
Comparación con Interior
La organización también compara la actuación de Defensa con la desarrollada por el Ministerio del Interior en relación con Guardia Civil y Policía Nacional. Según explica ATME, Interior sí ha constituido una comisión técnica con participación de asociaciones profesionales y sindicatos para iniciar los trabajos vinculados a los coeficientes reductores y al reconocimiento de estas profesiones como actividades de riesgo.
Para la asociación militar, esta diferencia evidencia una menor voluntad de diálogo por parte de Defensa y una escasa participación de los representantes del personal militar en el proceso de elaboración de la propuesta.
ATME considera que las asociaciones profesionales deberían formar parte activa de los trabajos técnicos y participar en el diseño de cualquier medida que afecte a las condiciones laborales y de retiro de los militares.
Reclaman garantías para todos los militares
La asociación insiste en que el reconocimiento de la profesión militar como profesión de riesgo debe desarrollarse “con garantías” y teniendo en cuenta la experiencia de quienes conocen directamente las condiciones del servicio en las Fuerzas Armadas.
Además, reclama que cualquier futura regulación incluya tanto a los militares adscritos al régimen de Clases Pasivas como a los militares temporales que abandonaron las Fuerzas Armadas tras finalizar su compromiso profesional.
ATME advierte de que un proceso desarrollado sin diálogo previo y sin transparencia podría dejar fuera a parte del colectivo militar afectado, especialmente a quienes ya no se encuentran en activo pero han desempeñado durante años funciones consideradas de especial riesgo y exigencia física.






