Última visita fuera de casa para la AD Ceuta Femenino. Una complicada, además, a la pista del Melilla CD Torreblanca en todo un derbi del norte de África.
No por el desplazamiento, relativamente cómodo por la cercanía entre ambas ciudades, aunque sí por la enorme exigencia de todo un líder de esta Primera Iberdrola de fútbol sala que, con 69 puntos sumados a falta de dos partidos por disputarse, prácticamente se ha adjudicado el primer puesto de la clasificación.
El derbi del norte de África se lo lleva el Melilla CD Torreblanca
Mucho más en juego tenía la AD Ceuta Femenino en este partido. Una oportunidad para dar un paso importante hacia la permanencia de cara a la próxima temporada. El AE Penya Esplugues aprieta desde abajo y, aunque la tiene muy encarrilada, no está del todo asegurada.
Ante el Melilla CD Torrreblanca perdió una oportunidad. No pudo con el líder que se llevó la victoria por un resultado de 5-2. Un partido en el que, pese a todo, las caballas lucharon con todas sus armas, y también el alma. Fue así desde el principio.
No estaba dispuesta la AD Ceuta Femenino a permanecer a la sombra de su rival. Salió a la pista con mucha personalidad, plantándole cara a un Melilla CD Torreblanca que, pese a que atesora magníficas cualidades, fue incapaz por mucho tiempo de superar a un hueso durísimo de roer. Tanto en ataque, como sobre todo en defensa, donde las jugadoras caballas se implicaron con un gran esfuerzo defensivo.
Un equipo con personalidad, pero sin recompensa
Juntarse, cerrar espacios, robar y salir con todo a la contra. Así afrontó el partido el equipo caballa. Un plan de partido que le llevó a hacerse fuerte atrás y disfrutar de contadas ocasiones en sus aspiraciones de puntuar en la ciudad vecina. Una de las más destacadas, al menos durante la primera parte, fue un punterazo de Gy Costa que detuvo la meta rival, fruto de un robo de Forsiuk en campo contrario.
También contaría después con una nueva oportunidad la brasileña para estrenar el marcador a favor del AD Ceuta Femenino, en una peinada con la cabeza tras un envío largo de Ale Giménez que quiso sorprender a la portera local, aunque se terminó marchando fuera por poco. Mientras, en el lado contrario, el Melilla CD Torreblanca no paró de martillear.
Movía el balón con una finura de seda, a través de combinaciones rápidas encadenadas y una agilidad pasmosa con el balón en los pies. Todo un espectáculo. Un juego realmente atractivo de ver o, como se dice popularmente en Brasil, el ‘jogo bonito’. Las brasileñas empezaron a bailar sobre la pista. Emily, primero, con un disparo cruzado que se marchó desviado por milímetros. Avisaba el Melilla, aunque a la siguiente ya no perdonó.

El primero del Melilla
Pura samba de Ana Luiza con el balón en los pies que atrajo a dos rivales como un imán para abrir el camino con libertad a la llegada desde segunda línea de Irene Samper, que se sacó un potente disparo que tocó el palo antes de entrar para celebrar el primero. Un trallazo impresionante. Absolutamente incontestable. 1-0 a favor del Melilla CD Torreblanca, indicó entonces el marcador.
La AD Ceuta Femenino quiso reaccionar de inmediato. Scaletti, aprovechando un despiste, tiró de centímetros para meter la cabeza en busca de la peinada. No se dejó sorprender la portera que detuvo el intento. El rechace le cayó de nuevo a la uruguaya. Esta vez con el pie, no entró de milagro.

Sara Soares, protagonista con un gol imposible
Tenían que responder las caballas porque el Melilla, con el paso de los minutos, entró en estado de ebullición. Cada vez más cómodas, más rápidas y más eléctricas en campo rival. Sara Soares tuvo que intervenir con un vuelo sin motor para tener un disparo con dirección a la mismísima escuadra. Una parada estratosférica. El gol que marcó poco después lo fue aún más.
Lanzamiento desde su propia portería que, de manera increíble, se coló en el fondo de la red de la meta contraria. María Arcas pudo fallar de forma estrepitosa, aunque sin ánimo de excusar a la meta melillense, el disparo de Sara Soares fue sencillamente espectacular, con toda la intención del mundo y ejecutado de una manera que respondió perfectamente a la idea que ella tenía en la cabeza.
Un golazo que levantó los ánimos de la AD Ceuta Femenino por los aires, y enfureció al Melilla CD Torreblanca. Sobre todo, a Ana Luiza, que transformó la rabia en inspiración. La jugadora Se vistió de ‘O Fenómeno’ para calcar uno de los goles clásicos del crack brasileño. ‘R9’ o, en este caso, ‘AL9’.
Arrancada al espacio para recibir entre líneas y destrozar a la defensa con un movimiento espectacular, y culminar definiendo con comodidad pero, sobre todo, con clase. Otro golazo sensacional. ¿Quién da más? El marcador volvió entonces a cambiar. 2-1 para el Melilla CD Torreblanca.
La otra cara, la de la decepción, fue la de la AD Ceuta Femenino que presenció como el empate apenas duró un instante. Sobre todo, la de Sara Soares, la autora del tanto caballa. Al menos, pudo redimirse con una nueva parada antes del descanso. Una intervención descomunal a un disparo desde escasos metros de distancia que probó el equipo local con una fuerza brutal. No entró finalmente. Respiró aliviada la AD Ceuta Femenino, que estaba más viva que nunca de cara a la segunda mitad.

La esperanza se apagó en la segunda mitad
El resultado, al menos, estaba abierto. La llamada de la esperanza estaba encendida, aunque no tardó en apagarla el Melilla CD Torreblanca. Pedaleo de Emily por la banda izquierda que se sacó una asistencia a Nega. La pívot brasileña, que se encontraba merodeando el área, metió la puntera de la bota para anotar el tercero.
Mirada al cielo y celebración para festejar. El gol, sí, pero también la confirmación casi anticipada de una victoria que estaba moldeando y dándole forma. La forma de tres nuevos puntos que estaba cerca de sumar. 3-1 reflejaba el marcador.
Aun así, no desistió la AD Ceuta Femenino. Lo intentó con todo frente a un Melilla que, a diferencia de lo que ocurrió en la primera mitad, esta vez dio la sensación de equipo más compacto, más peligroso y, sobre todo, más cómodo sobre la pista.
Sobre todo Emily, un auténtico tormento para la defensa caballa, ya sea en la banda derecha o en la izquierda. Esta vez desde el carril derecho fue por donde se deslizó con rapidez para acabar con un disparo que detuvo en primera instancia Sara Soares. El rebote lo cazó Bia Souza, que celebró el cuarto. 4-1. Una distancia ya más difícil de revertir que acortó Gisela con el segundo gol de la AD Ceuta Femenino poco después.

La permanencia deberá esperar
Un tanto que, aunque no le sirvió para soñar con el triunfo, le dio alas para ir con todo al ataque. El Melilla, en su caso, con todo en defensa. Optaron las de Anto Fernández por sacrificar a su portera para atacar con superioridad e intentar poner algo de picante, a falta de poco más de tres minutos para el final, pero ya se le hizo cuesta arriba.
En parte porque ya no solo tenía que luchar contra su rival sino, además, con un crono que continuó avanzando a un ritmo frenético en su contra. Incluso acabó recibiendo un gol más a menos de un minuto para el final. Lo anotó Juliana. La última que se sumó a la fiesta del Melilla CD Torreblanca, que se llevó el derbi del norte de África. A las caballas, por su parte, les tocará remar. La permanencia, de momento, deberá esperar. Todo se decidirá en la última jornada. Un partido que puede ser fatal o, quizás, por el contrario, para siempre recordar.






