Hay que desconfiar de todo aquel que proponga la obtención de dinero fácil. También de quien solicite datos personales haciéndose pasar por una entidad bancaria. El submundo de las estafas es activo y peligroso. Este jueves, la magistrada titular de la plaza número 1 de la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Ceuta ha dictado dos condenas por la comisión de este delito.
En uno de los juicios, el autor usó el fraude del smishing, colaborando con estafadores que terminaron haciendo caer en la trampa a un ciudadano al que le estafaron 11.220 euros.
El segundo juicio ha llevado ante su señoría a una pareja autora de una estafa que empleaba el método de los likes en Instagram y Telegram.
Hay múltiples casos, ideas cuantiosas para perseguir un mismo daño: hacerse con el dinero de ciudadanos confiados que caen en la trampa.
El engaño de pinchar en un SMS por el que perdió 11.220 euros

La primera vista de este jueves ha terminado con la condena de I.M.E. por ser autor de una estafa telemática. Ha aceptado 6 meses de prisión, una pena que queda suspendida bajo el apercibimiento de hacer frente al pago de la responsabilidad civil cifrada en 11.220 euros.
Queda probado que este joven se puso de acuerdo para concertar un plan con los principales responsables de la estafa para recibir en su cuenta bancaria transferencias logradas mediante el fraude del smishing.
Una estafa que consiste en enviar mensajes de texto masivos a teléfonos móviles haciéndose pasar por un banco. En esos SMS se incluyen enlaces con un texto con enlace en el que las víctimas pinchan, lo que los redirecciona a un sitio web controlado por estafadores.
Al ahora condenado, le ofrecieron 50 euros por abrir una cuenta bancaria que sirvió para que en la misma se depositara el dinero estafado. Son las mulas cuya cooperación es necesaria para la comisión del delito.
Las víctimas pinchan en ese enlace, meten sus credenciales y facilitan sus datos y códigos de verificación lo que permite que los estafadores accedan a su cuenta.
El falso gestor que era un estafador

Esta estafa se produjo el 28 de septiembre de 2025. La víctima tenía cuenta en el BBVA y recibió un aviso en su móvil indicando que le habían hecho una transferencia de 11.200 euros desde cuenta y que, si no era el ordenante de la misma, se pusiera en contacto con un gestor llamando a un número de teléfono.
Eso el lo que hizo. Alguien que se hizo pasar por trabajador del banco le pidió los datos personales, dando el número de seguridad de su cuenta lo que permitió que se hicieran con 11.220 euros.
H2. La estafa de los likes a cambio de trabajo
También hoy ha sido condenada una pareja identificada como L.M.A. y M.S.M. Han sido sentenciados con 6 meses de prisión, pena que queda en suspenso, y el abono de 1.000 euros al perjudicado por la estafa.
Ambos concertaron un plan para recibir en su cuenta transferencias de dinero de terceras personas que habían sido víctimas de estafas a través de internet.
En este caso la estrategia consistía en ofertar a través de Instagram y Telegram trabajos en los que se obtenía una remuneración a cambio de darle like a contenidos. Luego exigían, bajo la falsa promesa de continuar recibiendo mayores cantidades de dinero por dar likes, determinados ingresos que nunca eran devueltos a quienes los transferían.
Ese montante terminaba en las cuentas de los acusados, cuyo papel les servía a los estafadores para continuar en esa línea.
En enero de 2025, una persona realizó hasta 4 transferencias, una de ellas valorada en 500 euros en la cuenta del condenado, y otra de similar cantidad en la de la condenada.
Los dos condenados sacaron el dinero, restando la comisión por servir de mulas de la estafa, y lo transfirieron a los cabecillas de este engaño.






