Es el sendero de la droga, el camino de Ceuta hacia la Península, el que intenta sortear los controles de la Guardia Civil. Pero no, todo se para, o al menos se trabaja con tal fin.
Agentes de la 1ª Compañía Fiscal y de Fronteras de la Comandancia de la Guardia Civil han detenido a tres personas tras hallar un total de 23.800 gramos de hachís ocultos en dos vehículos que pretendían embarcar con destino a la península, en concreto un coche y una moto.
Explica la Guardia Civil que las actuaciones se desencadenaron “gracias a la pericia del can detector de narcóticos del Servicio Cinológico”, que marcó de forma positiva la presencia de sustancias ilegales en sendos vehículos durante las inspecciones rutinarias de seguridad.
De la moto al coche, vehículos cargados con hachís que iba a Algeciras
En la primera intervención, el perro antidroga detectó anomalías en una motocicleta. Tras una inspección exhaustiva por parte de los agentes de la Guardia Civil, se descubrió un doble fondo practicado en el interior del depósito de combustible.
En su interior se hallaban ocultos varios bloques de hachís que arrojaron un peso total de 2.250 gramos. De inmediato, se procedió a la detención de su conductor.
El coche con huecos naturales llenos de droga que fue intervenido en el puerto
En la segunda intervención, el can volvió a marcar un resultado positivo, en este caso sobre un turismo.
Tras inspeccionar las zonas marcadas por el perro de la Guardia Civil, los agentes localizaron la droga oculta en los huecos naturales de los faldones laterales del coche.
Del interior de la carrocería se extrajeron paquetes que contenían un peso de 21.550 gramos de hachís. Ante este hallazgo, se detuvo tanto al conductor como al acompañante del vehículo.
Todos al juzgado y todos acusados de delitos contra la salud pública
Los servicios antidroga llevados a cabo por la Guardia Civil se han saldado con arrestados que deben responder de delitos contra la salud pública.
Ese sendero de la droga no cesa, es el camino constante que siguen aquellos que quieren pasar la narcótica sustancia al otro lado del Estrecho sin que la Guardia Civil se dé cuenta.
De estas intervenciones ha dado cuenta la Guardia Civil en un comunicado remitido este lunes a los medios de comunicación.
Los enlaces de las redes de narcotráfico explotan mil maneras de pasar hachís de Ceuta a Algeciras. Lo ocultan en vehículos o, en pequeñas cantidades, lo adosan a sus cuerpos. Y así se inicia una caravana que alimenta este negocio que intenta abortar la Guardia Civil.
La casuística seguida en el pase de la droga

La Guardia Civil se enfrenta a una casuística especial en esto del veto al tráfico de hachís. Y es que los enlaces de los narcos buscan el empleo de recovecos en los vehículos preparados para el pase de drogas. Algunos están tan rebuscados que cuesta, y mucho, dar con ellos.
Luego están las llamadas mulas, una suerte de personas que se dedican a cruzar el puerto o la frontera del Tarajal para pasar esas cantidades de hachís.
Lo llevan adosado a sus cuerpos, pero también han sido descubiertas portando esa misma sustancia dentro de las plantillas de zapatillas, escondida debajo de gorras o en partes de su vestimenta.
Intentan burlar el control de la Guardia Civil, pero no siempre lo consiguen. De hecho, ahí están las distintas intervenciones realizadas por miembros del Instituto Armado para tal fin, para evitar que esa droga o bien entre en Ceuta desde Marruecos o bien sea introducida en el sur peninsular tras el cruce por el puerto.







¿Por qué no se usan perros en la frontera para aquellos que entran a pie? 🤔