Hoy hay visita oficial a las instalaciones de la Sirena de Punta Almina para conocer cómo han quedado y los resultados de la rehabilitación desarrollada.
La Sirena ha sido testigo de destrozos, okupaciones, atentados patrimoniales, abandono y una clara falta de concreción institucional sobre qué se quería hacer realmente con ella.
Atrás permanecen las varias reformas que se ejecutaron, dinero y aspiraciones sepultadas porque el abandono primó sobre el cuidado que debería haberse promovido.
Ninguno de los proyectos anunciados se llegó a disfrutar y mantener. Uno de los lugares más afortunados en sus vistas de toda Ceuta ha quedado entregado a la más absoluta desidia.
Larga vida a la Sirena. Eso es lo que muchos esperamos tras esta nueva reforma. Larga vida y un uso apropiado para que los ceutíes que aún no la conocen sepan lo que se están perdiendo y el partido que nunca supimos sacarle.
La Ciudad quiere explotarla turísticamente, esperemos que haya elegido el camino acertado después de tantas tropelías consentidas por todas las administraciones que tenían la obligación de atender y proteger nuestro patrimonio.
Hay BIC sobre el papel que en la práctica están completamente destrozados. La Sirena quiere ser un atractivo turístico, erigirse en el foco ideal en las prácticas de senderismo y observación de aves.
Habrá que creer en ello, enterrando las promesas incumplidas y recuperando vida para uno de los lugares con más historia de esta tierra en el que tantísimo dinero se ha despilfarrado de manera gratuita, sin consecuencias, porque lo público no duele.
No habrá más oportunidades para salvar la Sirena. Esperemos que este sea el paso definitivo para disfrutarla.






