La violencia de género vuelve a cobrarse un nuevo caso en Ceuta. Este suceso ocurrió durante el fin de se semana, en torno a las 17:00 horas del 25 de abril en la calle doctora Soraya, en Loma Colmenar.
Una mujer sufrió amenazas de muerte y agresiones por parte de su pareja.
El caso se saldó con un detenido (el señalado como agresor), que pasó a disposición judicial este mismo domingo, entrando posteriormente en prisión, un lugar que ya conoce de delitos graves anteriores relacionados con su propia familia.
Denuncian conocidos
La denuncia, en este caso, no vino interpuesta por la víctima en un primer momento. Esta no se atrevía, por temor a su agresor, a levantar la voz en una comisaría y exponer los malos tratos de los que fue víctima este sábado y que arrastra desde hace semanas atrás, según la información a la que ha tenido acceso El Faro.
Fueron conocidos de la víctima quienes se personaron en la Jefatura de la Policía Nacional para dar la voz de alarma e informar de la terrible situación de violencia de género que la mujer llevaba soportando semanas.
Callando malos tratos
Sus conocidos sabían de buena mano la situación que la joven callaba. Llevaba soportando malos tratos un largo tiempo atrás, pero el miedo a su agresor le impedía tomar medidas legales por violencia de género para poner fin al maltrato.
Este sábado, su círculo próximo decidió gritar lo que una víctima de maltrato, en ocasiones, es incapaz de articular en palabra.
Huyó de su domicilio
La tarde del sábado, un nuevo episodio de violencia de género agravó la situación, obligando a la víctima incluso a huir de su domicilio para refugiarse en casa de un vecino. Afortunadamente, una puerta se abrió para la víctima que, una vez más, pudo escapar de quien la maltrataba reiteradamente.
Según fuentes fiables consultadas, su pareja le habría proporcionado amenazas de muerte, recordándole hechos pavorosos que ya había realizado con anterioridad a un miembro de su familia y por los que entró a prisión previamente.
Lesiones físicas
También le ocasionó agresiones físicas. Estas habrían sido puñetazos en la cabeza, además de amenazas con arma blanca.
El miedo que envolvía a la víctima, sumergida en un ambiente de oscuridad y maltrato tanto físico como psicológico, le impedía tomar las fuerzas que en este tipo de situaciones de violencia de género se requieren para salir de casa e interponer una denuncia contra su agresor, que en la mayoría de los casos viene de quien se supone que es el amor de su vida, su pareja.
Bajo los efectos del alcohol
Según se ha podido saber, estos episodios vienen dados (casi siempre) cuando el detenido, ahora en prisión, se encuentra bajo los efectos de drogas y alcohol.
La víctima mostró su rechazo a interponer una denuncia por su cuenta en un principio, pero declaró a favor de lo denunciado por su círculo. Afirmó ser víctima de malos tratos, de violencia de género, y corroboró los hechos sufridos la tarde del sábado 25 de abril.
Decidió denunciar
Tras recapacitar durante unos instantes, la mujer se llenó de valor y decidió actuar en su beneficio, luchar por sí misma e interponer una denuncia contra el que lleva siendo su agresor, al menos, durante semanas prolongadas.
Declaró ser víctima de género por parte de su pareja. Afirmó y mostró las lesiones que este le habría proporcionado y acompañó a los agentes para obtener un parte médicos de lesiones que corroborara la gravedad del suceso.
Amenazas
“Si he sido capaz de quemar la casa de mi madre con ella dentro, imagínate lo que sería capaz de hacerte a ti”, ha sido una de las amenazas más graves recogidas, tal y como ha podido saber este periódico.
Amenazas de muerte y agresiones brutales y reiteradas obligaron a la víctima de violencia de género a huir de su propio domicilio. Según lo relatado, es evidente la atmósfera de terror vivida por la mujer.
En búsqueda y captura
Esta habría sufrido lesiones. Una vez puesta la denuncia y dada la notificación de un posible caso de violencia de género, el SUAP inició la búsqueda del denunciado por la zona señalada por los denunciantes.
Este fue encontrado en la Avenida Virgen de África más tarde y trasladado a dependencias policiales. El domingo pasó a disposición judicial y, según información reciente, el detenido se encuentra en prisión.
Un ejemplo para otras y su círculo
Este caso puede servir de ejemplo para muchas otras mujeres víctimas de violencia de género que no se atreven, todavía, a alzar la voz sobre su agresor, ya sea por miedo u otros motivos cuando el agresor es la persona que un día parecía ser el amor de sus vidas.
Cabe mencionar que, si sufre de violencia de género, puede pedir ayuda a través del teléfono 016, disponible 24 horas. Además, comunicarlo al entorno puede servir para aliviar la carga mental que este tipo de situaciones, vividas en silencio, proporcionan a la víctima.






