Dos narcotúneles cuya investigación termina bloqueada en Ceuta. Dos galerías para pasar toneladas de hachís que desembocaban en naves del Tarajal y nacían en territorio marroquí. Uno lo descubrió la Guardia Civil, otro la Policía Nacional.
Ambos comparten una clave: las autoridades de Marruecos no han respondido a las solicitudes formales de auxilio judicial cursadas desde España para esclarecer todos los detalles en torno a su funcionamiento.
Una operativa de la que se nutrieron las organizaciones de tráfico de hachís durante años. Y no se trata de pequeñas redes, sino de auténticas organizaciones movidas por los peces gordos del movimiento de drogas desde el vecino país hacia Ceuta como trampolín de su posterior introducción en otros mercados.

Esa colaboración es fundamental para saber cómo funcionaban estos túneles de la droga que permitieron que distintas redes se aseguraran la entrada de hachís para su posterior traslado en vehículos pesados.
Los trabajos de la Guardia Civil, hace un año, y de la Policía Nacional, ahora, han terminado en territorio español con el reconocimiento de esos dos narcotúneles. En ambos casos se llegó hasta el final de la galería en España.
Hace solo un par de semanas lo conseguía la UDYCO, constatando así lo profesional de una infraestructura que fue perfectamente adecentada para unir Marruecos con Ceuta con fines delictivos.
Silencio absoluto en Marruecos
Es el vecino país el que debe actuar, cooperar con las autoridades judiciales españolas, responder a las comisiones rogatorias y ejecutar el cierre total y público de esos narcotúneles.
Marruecos conoce perfectamente el terreno. De hecho, el año pasado llevó a cabo un despliegue con agentes de todas las unidades que permitió dar con el hueco que sorteaba el arroyo de las Bombas y conectaba con el Tarajal.
Ahí terminó lo conocido y captado a través de grabaciones que emitió FAROTV. Ni un comunicado, ni una investigación que permita aclarar cómo durante años pudieron pasar tantas toneladas de hachís por delante de una base militar y en un perímetro controlado a diario por agentes.

Los correctivos nunca reconocidos de manera oficial
Oficiosamente se habló de dimisiones, de correctivos al más alto nivel, pero no se ha producido ni un solo reconocimiento público de la operatividad de los dos narcotúneles ni de cómo se pudo alimentar el tráfico de drogas de forma constante teniendo una base militar, justo frente al Tarajal.
La Policía Nacional ha terminado su trabajo en la nave, ya clausurada, al igual que hace un año lo hiciera la Guardia Civil en el marco de la Operación Hades. En Marruecos, todo sigue igual. Sin cambios, en silencio.
Los oficios que, en el caso de la Hades, cursó la jueza María Tardón no han obtenido respuesta oficial desde Rabat. La última gestión se llevó a cabo hace solo unos meses.

España quiere conocer datos sobre la posible relación que los detenidos en Ceuta pueden tener con Marruecos, también detalles de la boca que enlaza el primer narcotúnel con la nave del Tarajal que había servido de marmolería. Esa información es importante para conocer la envergadura de este asunto.
Todo aquello terminó sin éxito. Marruecos calla, aplica una ley del silencio y una nula colaboración judicial sobre lo que pueda suceder en un territorio controlado y vigilado constantemente por militares y con una base permanente.
Ahora no solo debería responder sobre un narcotúnel, sino sobre 2. Las dos infraestructuras funcionaron durante años, en periodos en los que se hizo llegar las distintas cargas de droga sin problemas filtrándolas por galerías insonorizadas y preparadas de forma específica para hacer florecer un negocio ahora abortado por dos operaciones policiales separadas solo por 365 días, pero con una misma traba: el muro marroquí.






SORPRESA!
NI SaBEN NI Responden !
El que calla OTORGA?
Aaaa país soberano.
Los amantes del rey Mohamed VI y de sus país Marruecos que tienen DNI español y viven en Ceuta tendrán respuesta para justificar esto.